Jaldo destacó el superávit fiscal de Tucumán frente al recorte de fondos nacionales y la caída del consumo
El gobernador destacó que la provincia integra el selecto grupo de jurisdicciones con cuentas ordenadas, aunque advirtió que entre enero y marzo dejaron de ingresar hasta 30.000 millones de pesos por coparticipación. Mientras la mayoría de las provincias cerraron el 2025 con déficit, Tucumán logró sostener su equilibrio financiero pese a la crisis.
Foto: Comunicación Tucumán.-
El gobernador Osvaldo Jaldo analizó este lunes el complejo escenario económico actual y la tensa relación entre las provincias y el Gobierno nacional. En este contexto, el mandatario subrayó que Tucumán se posiciona entre las seis u ocho provincias del país que mantienen superávit fiscal, un logro que considera fundamental, pero que no exime a la región de las dificultades generales. “Tucumán es una de las provincias con superávit, pero venimos perdiendo recursos todos los meses”, expresó el titular del Poder Ejecutivo.
Según el mandatario, la caída en los recursos que percibe la provincia es significativa y se siente mes a mes. Jaldo detalló que, producto de la situación económica, la merma en la coparticipación es alarmante: “Desde enero a marzo no están ingresando entre 25 y 30 mil millones de pesos; son cerca de 9 mil millones mensuales y son cifras que impactan fuerte”.
El gobernador explicó que esta reducción está directamente vinculada a la baja del consumo, lo cual repercute negativamente en la recaudación del IVA. Además, señaló que la falta de acompañamiento nacional en áreas críticas agrava el panorama. “Las variables macroeconómicas todavía no reactivan el consumo ni la producción”, indicó Jaldo, enfatizando que “hoy se está tensando la relación entre las provincias y la Nación producto de la situación económica”.
Asimismo, el mandatario puso de relieve el esfuerzo que están realizando las jurisdicciones subnacionales para garantizar derechos básicos: “Hoy las provincias estamos sosteniendo la salud y la educación pública en la Argentina”, concluyó.
De acuerdo con datos de la consultora Politikón Chaco, Tucumán logró una hazaña financiera al sostener el superávit financiero durante 2025, en un año donde el resto de las jurisdicciones sufrieron un fuerte deterioro fiscal. Solo siete provincias consiguieron mantener sus cuentas en equilibrio o con excedente: Córdoba, Formosa, Jujuy, Neuquén, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán.
Este desempeño coloca a la gestión de Jaldo en una posición sólida, especialmente considerando el cambio de tendencia nacional. Mientras que en 2024 las provincias habían logrado un superávit agregado del 1,1% de sus ingresos gracias a ajustes propios, en 2025 la situación se revirtió a un déficit del 2,9% para el conjunto de las provincias. Este deterioro general se debió a que el gasto público provincial (impulsado por recomposiciones salariales y una recuperación parcial de la obra pública) creció más rápido que los ingresos, los cuales avanzaron por debajo de la inflación.
A pesar de su superávit, Tucumán no es ajena a las tensiones de liquidez. El Ministerio de Economía de la Nación incluyó a la provincia en una línea especial de adelantos financieros para cubrir necesidades urgentes de caja, junto a otras 11 jurisdicciones como Catamarca, Chaco, Salta y Mendoza. Estos fondos otorgados tienen las siguientes características:
- Devengan una tasa nominal anual del 15%
- Se garantizan mediante retenciones automáticas de los recursos coparticipables.
- Funcionan como financiamiento de corto plazo para aliviar la falta transitoria de efectivo.
El escenario para el presente año se presenta aún más exigente. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), las transferencias automáticas de la Nación a las provincias retrocedieron un 6,4% en términos reales durante el primer trimestre de 2026. Esta caída, centrada principalmente en el IVA y el Impuesto a las Ganancias, significa que las administraciones provinciales disponen de menos recursos justo cuando sus balances están más ajustados tras el cierre del año anterior.
En este marco de disciplina fiscal profunda impuesta por el Gobierno nacional y reducción de transferencias discrecionales, haber mantenido el superávit representa para Tucumán una señal política y financiera de relevancia, aunque el desafío de sostener los servicios esenciales continúa creciendo.









