El exceso de lluvia atenta contra la calidad y el stock del limón tucumano
Con registros de agua que triplican los valores normales, la producción de limón enfrenta demoras en el crecimiento de la fruta y dificultades logísticas que impiden aprovechar una ventana de alta demanda internacional.
Imagen de archivo.-
Las inclemencias climáticas se han vuelto un factor determinante para la industria citrícola argentina en esta temporada. Tras un febrero marcado por intensas precipitaciones, la situación en Tucumán se ha agravado durante marzo, generando severas complicaciones en la producción, particularmente en el limón, que es el principal producto de exportación de la región.
José Carbonell, presidente de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), informó en el sitio Portalfruticola.com que las lluvias han alcanzado niveles extraordinarios, registrando volúmenes que triplican e incluso cuadruplican los valores habituales para esta época del año.
Esta situación ha provocado el anegamiento de los campos, dificultando tanto el desarrollo de los cultivos como las tareas agrícolas fundamentales. Según el directivo, tras semanas de inestabilidad, recién en los últimos días se han podido observar algunas jornadas de sol.
El exceso de agua ha tenido consecuencias directas en la fisiología de la fruta. Se ha reportado una demora en que el limón alcance su tamaño óptimo, además de dificultades para lograr la concentración necesaria de jugos y ácidos, elementos críticos para los estándares de calidad del sector.
En términos logísticos, Carbonell afirmó que ha sido "imposible cosechar" bajo estas condiciones, lo que ha provocado un retraso en el ingreso de la fruta tanto al mercado interno como a los circuitos de exportación.
Este freno en la actividad ocurre en un momento de demanda internacional adelantada, motivada por una menor producción en España y la salida de Turquía de ciertos mercados. Aunque el calendario habitual de exportaciones argentinas suele iniciar en abril, la imposibilidad de operar ha impedido que el país aproveche esta ventana comercial favorable, obligando incluso a la reprogramación de envíos que ya estaban previstos.
A pesar del escenario adverso, existe un optimismo moderado en el sector. Se espera que, una vez normalizadas las condiciones climáticas, la demanda externa permita obtener precios rentables, especialmente en los primeros embarques hacia Europa antes de que ingrese la competencia de Sudáfrica.
La urgencia por retomar las labores también responde a las necesidades de la industria procesadora, dado que entre el 70% y el 75% del limón tucumano se destina a la obtención de jugo, aceite y cáscara. Actualmente, existe una baja disponibilidad de stock tanto en manos de los productores como de los clientes finales.
La evolución definitiva de la temporada quedará supeditada a que las condiciones climáticas mejoren en las próximas semanas y cesen las lluvias de forma definitiva.








