"Es falso que los empresarios no sepan ganar sin inflación; el problema real es la caída de la demanda"
El asesor financiero, Julián Bernat, analizó en FM La Tucumana 95.9 la crisis que atraviesan las pymes, desmintiendo el discurso oficial sobre la "ineficiencia" empresarial y advirtiendo que la rentabilidad se ha erosionado por una combinación de costos fijos inflexibles y un desplome del 30% en las ventas. "Hoy estamos peor que ayer y mejor que mañana", lanzó.
Julián Bernat.-
En una reciente entrevista con FM La Tucumana 95.9, el asesor financiero Julián Bernat abordó lo que calificó como un "error conceptual" repetido por sectores del gobierno: la idea de que los empresarios, especialmente los de pequeñas y medianas empresas, no saben generar ganancias sin un contexto inflacionario. Según Bernat, esta premisa es “totalmente falsa”, ya que la inflación, lejos de ser un motor de rentabilidad, obliga a las empresas a sobre-stockearse y a remarcar precios simplemente para cubrir el costo de reposición, lo cual no constituye una ganancia real.
Para Bernat, el verdadero desafío actual no es la inflación en sí, sino una recesión profunda marcada por una caída abrupta en la demanda. "La cantidad vendida es un 30% menos", señaló, explicando que ante tal caída, una estructura comercial debería achicarse en la misma proporción. Sin embargo, el experto destacó que los gastos son inflexibles: los alquileres, impuestos, servicios y salarios no bajan, lo que termina por romper el equilibrio del negocio.
Esta situación ha llevado a una destrucción masiva del tejido productivo. Bernat advirtió que en el neto se han perdido 20.000 unidades productivas, un ciclo que se retroalimenta negativamente: menos empresas significan menos trabajo y, por ende, un menor poder adquisitivo que profundiza la caída de la oferta y la demanda.
El análisis de la rentabilidad es crítico. Según el asesor, mientras que los costos han llegado a subir un 50% interanual, las ventas han caído, destruyendo el margen de beneficio de las pymes. A este escenario se suma el escaso acceso al financiamiento y las elevadas tasas de interés. Bernat explicó que los bancos han cortado las líneas de crédito y que la mora ha comenzado a crecer debido a que las condiciones actuales son desfavorables para tomar préstamos.
Ante la imposibilidad de cumplir con todas las obligaciones, Bernat lanzó un consejo pragmático para los emprendedores: "hay que aprender a deber". Sostuvo que, ante la crisis de liquidez que afecta incluso el pago de aguinaldos en muchas pymes, es necesario priorizar la supervivencia del negocio y aprender a gestionar las deudas con organismos fiscales y bancos "sin angustiarse" cuando los números simplemente no cierran.
Un horizonte complejo para 2025 y 2026
La visión a futuro de Bernat no es optimista en el corto plazo. Utilizando una frase cruda para describir el presente, afirmó: "Hoy estamos peor que ayer y mejor que mañana". Para el asesor, el 2025 será un año de resistencia extrema, y advirtió que la situación podría incluso agudizarse durante el 2026 antes de ver una reversión real en la economía.
El experto concluyó que el discurso oficial sobre la competencia y la baja de la inflación ignora que el sistema productivo está "roto" debido a la recesión y a una inflación en dólares que deja a los bienes y servicios nacionales fuera de competencia frente a los productos importados.








