"El trabajo preventivo permitió que hablemos de zonas anegadas y no de casas inundadas"
Los ministros Monteros y Nazur recorrieron las zonas afectadas por las tormentas en Atahona y confirmaron que se estableció una base operativa en Simoca para supervisar la asistencia. "El Estado no se queda en los comunicados: está presente, acompaña y da respuestas", afirmó el titular de Interior.
Los ministros Monteros y Nazur en Atahona. (Foto: Facebook Darío Monteros)
Este martes, en horas del mediodía, el ministro de Interior de Tucumán Darío Monteros recorrió la comuna rural de Atahona junto al ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Marcelo Nazur, para supervisar la situación generada por las lluvias extraordinarias y coordinar acciones de asistencia y mitigación. "El trabajo preventivo permitió que hablemos de zonas anegadas y no de casas inundadas", resaltó el exintendente de Banda del Río Salí, quien también disparó contra la oposición: "El Estado no se queda en los comunicados: está presente, acompaña y da respuestas".
Monteros y Nazur recorrieron Atahona junto al intendente de Simoca, Elvio Salazar; el comisionado comunal local, Nicolás Racedo Hohl; y el comisionado de Villa Chicligasta, José Emilio González. Las autoridades relevaron zonas anegadas y evaluaron el impacto del drenaje de ríos y canales en el departamento. Al referirse al diagnóstico hídrico y al trabajo preventivo realizado, el ministro Monteros explicó el alcance del fenómeno climático y las acciones desplegadas por el Gobierno provincial.
“En el departamento Simoca, la mayoría de las jurisdicciones se vieron afectadas producto del drenaje que hacen los ríos que pasan por esta región. Hace 48 horas o más que tenemos una lluvia persistente, de más de 140 milímetros, superando la media del mes de enero”, planteó, y recalcó que la combinación de cursos de agua colmató cauces y produjo anegamientos en distintas localidades.
En ese sentido, Monteros destacó la importancia de las tareas previas y la presencia del Estado en el territorio. “El programa Pre-lluvia ayudó a menguar la situación; si no, hoy no estaríamos hablando de anegaciones, sino de inundaciones en las casas, como sucedió en 2017. Por instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo, hemos querido venir a supervisar que se asista a las familias que quedaron anegadas”, afirmó, y agregó que la cartera de Obras Públicas evaluó trabajos futuros para mitigar los efectos en la jurisdicción.
(Foto: Facebook Darío Monteros)
Por su parte, el ministro Nazur se refirió al acompañamiento técnico y al estado de la red vial. “Estamos en Atahona evaluando la situación. La semana pasada hasta hoy hemos tenido lluvias extraordinarias y este fenómeno ha superado la media del mes de enero ampliamente”, indicó, y precisó que no hubo rutas cortadas ni familias aisladas, aunque sí caminos anegados por la cantidad de agua caída.
Desde el ámbito municipal, el intendente Elvio Salazar destacó la articulación entre Provincia y municipios para asistir a las comunidades afectadas. “El ministro de Interior ha dispuesto hacer una base operativa en Simoca para recibir los recursos para ayudar a la gente, como alimentos, colchones, agua y lo que necesiten”, expresó, y subrayó la necesidad de llegar a cada zona para acompañar a quienes más lo requieren.
Finalmente, el comisionado comunal de Atahona, Nicolás Racedo Hohl, describió la situación local y las respuestas inmediatas. “Tenemos dos familias evacuadas a otros domicilios y las demás personas permanecen en sus hogares, asistidos por la comuna de forma permanente”, explicó, y valoró el envío de una retroexcavadora por parte del Ministerio de Interior para hacer trabajos de emergencia y reducir el impacto de la crecida.

(Foto: Facebook Darío Monteros)
En las redes sociales, Monteros puso en valor la presencia del Gobierno de Tucumán en las zonas afectadas y ratificó la importancia de las obras realizadas por el Ejecutivo en el marco del plan Pre-Lluvia.
“Quiero ser claro: el programa Pre-lluvia funcionó. El trabajo preventivo realizado durante meses permitió que hoy estemos hablando de zonas anegadas y no de casas inundadas, como ocurrió en 2017. No hay obra que detenga por completo a la naturaleza cuando se manifiesta con esta intensidad, pero sí hay decisión política para reducir daños y estar preparados”, aseguró.
Luego, planteó: “Por instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo, vinimos a supervisar personalmente que la asistencia llegue a cada familia que lo necesite. El Estado no se queda en los comunicados: está presente, acompaña y da respuestas. Ya se dispuso una base operativa en Simoca para concentrar recursos como alimentos, agua y colchones, y se enviaron maquinarias para trabajos de emergencia”.
“No hay rutas cortadas ni familias aisladas, aunque sí caminos anegados por la gran cantidad de agua caída. En Atahona, solo dos familias debieron ser reubicadas de manera preventiva y el resto permanece en sus hogares, con acompañamiento permanente de la comuna y la Provincia”, insistió Monteros.
Finalmente, el ministro de Interior remató: “Cuando la naturaleza avanza con esta fuerza, la prudencia y la presencia son fundamentales. Y lo que realmente ayuda a la gente es estar a su lado, escuchar, asistir y trabajar juntos para que el impacto sea el menor posible. Seguimos en el territorio, como siempre”.








