"Volvieron, pero ocultos": alerta de especialistas por el aumento de los trastornos alimentarios en jóvenes
La licenciada en Nutrición Aldana Peretín, del Centro Médico de la Comunidad de Boreal Salud, advirtió que los trastornos de la conducta alimentaria están reapareciendo con fuerza en adolescentes y jóvenes, impulsados por la sobreinformación y los mandatos estéticos de las redes.
Los trastornos de la conducta alimentaria dejaron de ocupar el centro de la agenda pública, pero no por eso desaparecieron. Así lo señaló la licenciada en Nutrición Aldana Peretín, del Centro Médico de la Comunidad de Boreal Salud, quien dialogó con La Tucumana de Mañana y ofreció un panorama tan actual como preocupante.
“Hoy ya no se habla tanto de qué son los trastornos de la conducta alimentaria, pero están más presentes que nunca. La sobreinformación en redes sociales golpea especialmente a adolescentes y jóvenes”, advirtió la profesional, que destacó el impacto de TikTok, Instagram y otros espacios donde proliferan consejos dietarios sin respaldo profesional.
Según Peretín, la franja en la que más se registran casos es entre los 16 y los 25 años, aunque también aparecen en niños y en adultos. Muchas veces, explicó, el problema comienza dentro de los propios hogares. “Los trastornos suelen nacer de comentarios que parecen inocentes: la tía que dice ‘estás gordito’, la abuela que opina del cuerpo. Esas frases se acumulan y pueden desencadenar un trastorno”, afirmó.
Además de la anorexia y la bulimia, la nutricionista señaló un fuerte crecimiento de otros cuadros. Sobre el trastorno por atracón, sostuvo que “es muy común y aparece como rebote después de mucha restricción alimentaria: la persona come de manera compulsiva como forma de escape emocional”. En cuanto a la vigorexia, explicó que “es la obsesión por comer ‘limpio’ y entrenar sin pausa; se pierde lo social y la comida deja de ser disfrute”.
Peretín pidió prestar atención a conductas que funcionan como señales de alarma. “El cuerpo habla, pero las actitudes hablan más. Si alguien evita comer frente a otros, si va a cumpleaños y no toca el plato, si entrena de manera excesiva o deja de salir por miedo a la comida, hay que preguntarse qué está pasando”, remarcó.
Ante una sospecha, la nutricionista recomienda no mirar para otro lado. “Lo primero es hablar: ‘¿Qué te está pasando?’. La comunicación abre puertas. Y después, pedir ayuda profesional. Los TCA no se tratan solos: se necesita un equipo interdisciplinario con nutricionista, psicólogo y, muchas veces, psiquiatra”, sostuvo.
La desinformación en redes es uno de los disparadores más fuertes. “No hay que compararse. Cada cuerpo es distinto. Lo que se ve en las redes no es real: hay Photoshop, filtros y cuerpos imposibles. No se puede seguir una dieta solo porque la hace un influencer”, insistió. Y recordó algo fundamental: “La nutrición siempre depende de la persona. No existe un plan igual para todos”.
Peretín también resaltó el rol de la familia como sostén clave. “La familia es la primera contención. Ver, escuchar y acompañar puede marcar la diferencia. Prevenir siempre es mejor que tratar”, expresó.
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