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Un mundo peligroso y un país atado con alambres

TRIBUNA ABIERTA

No resulta para nada tranquilizador saber que un individuo de las características de Trump, que no vacila en pedir la ejecución y asesinato de sus opositores tiene la prerrogativa de decidir el uso de armamento nuclear. Por Sisto Terán Nougués.

(Foto: sistoteran.substack.com)


Hace un par de semanas describía el tenso panorama que se vive en los Estados Unidos, con movilizaciones sociales multitudinarias y despliegue de tropas, amén de una increíble secuela de atropellos contra las libertades individuales, en especial para los miembros de la comunidad hispana. Las cosas, lejos de apaciguarse, van incrementando su tensión, llegando a extremos inconcebibles.

El rol preponderante que tienen los Estados Unidos en lo que se conoce como la “civilización occidental”, y su indiscutible ostentación como la potencia militar más importante del mundo, por lejos, nos obligan a mirar de a ratos lo que está sucediendo en aquellas latitudes.

Un Trump recargado, en su segundo mandato parece estar decidido a hacer gala de la mayor grosería y prepotencia posible en todas partes y para con todos los escenarios. Su falta de respeto absoluto a todo y por todo, es deplorable. Usa los mismos recursos para humillar a Zelensky, ningunear a Milei, agraviar a periodistas, confrontar con líderes de países usualmente aliados o despreciar a miembros de su propio partido.

Las reacciones en su contra, nacidas como respuesta a sus continuas agresiones, van escalando en su tono y diversidad. Pero un suceso reciente me llamó mucho la atención por sus posibles implicancias.

Seis congresistas demócratas, todos con pasado militar y/o de trabajos en la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, decidieron grabar y propalar un video en el que exhortan a las fuerzas de seguridad nacional a “desobedecer toda orden que les sea dada, que implique una violación de los preceptos de la Constitución Nacional”.

En un país con tanta tradición militar, la repercusión del mensaje fue impresionante. Si bien lo que dicen es obvio, ya que el respeto a la Constitución es la consigna superior que todo ciudadano debe acatar, para militares profesionales, acostumbrados a acatar sin cuestionar, es una escondida sugerencia para que desobedezcan las órdenes presidenciales que reciban, si juzgan que las mismas implican violaciones de derechos constitucionales. El concepto expresado por estos veteranos de guerra, hoy miembros del Congreso, es de alto voltaje.

De forma implícita están diciendo que las decisiones de Trump incurren en agravios serios a las normativas de la Carta Magna, y que, por ende, deben ser desobedecidas.

La respuesta no se hizo esperar. Trump personalmente, desde su cuenta X oficial, consideró que los congresistas habían incurrido en delito de sedición, que debían ser arrestados de inmediato, juzgados y condenados a pena de muerte, para dar el ejemplo.

Que el Presidente de los Estados Unidos pida la muerte de representantes legislativos nacionales del partido opositor, que además tienen antecedentes militares impecables e irreprochables, es algo que escandaliza. Y no solo por la amenaza, sino por la incitación a la violencia que sus dichos pueden generar en una sociedad acostumbrada al uso indiscriminado de armas de fuego, y donde los atentados políticos y los francotiradores son ya moneda corriente.

El hecho denota que el país más poderoso del mundo está atravesado por una crisis interna muy violenta, de consecuencias imprevisibles.

En verdad no resulta para nada tranquilizador saber que un individuo de las características de Trump, que no vacila en pedir la ejecución y asesinato de sus opositores tiene la prerrogativa de decidir el uso de armamento nuclear. La volatilidad de su carácter y su impudicia en el uso de la mentira y el insulto lo convierten en imprevisible.

Y esta imprevisibilidad es extremadamente peligrosa. Nada es lo que parece con Trump. Los aliados se transforman en adversarios en cuestión de minutos, y viceversa.

Su relación con Elon Musk terminó abruptamente, y de mala manera. Las consecuencias de la pelea continúan, y las presiones para hacer públicos los archivos Epstein, el proxeneta proveedor de favores sexuales delictivos para magnates del mundo entero, se redoblaron gracias a que Musk filtró fotografías de Trump y Epstein rodeados de mujeres menores de edad.

Su relación con Lula, signada desde el inicio por una fuerte animadversión, que implicó la aplicación de brutales aranceles en perjuicio de los productos brasileños y la remoción de visas a jueces de la Corte Suprema por haber condenado a Bolsonaro, también sufrió un giro vertiginoso. Su ex amigo Bolsonaro quedó abandonado a su suerte, y con torpeza y desesperación intentó incendiar la tobillera que le impide salir de su reclusión. Como Trump ya había variado su estrategia y negoció con Brasil, se olvidó del ex Presidente sin ningún remordimiento. Abrumado por el incremento del café y la carne en Estados Unidos, el presidente norteamericano se reunió con su par brasileño, lo llenó de elogios, y eliminó la parte más importante de los aranceles que había impuesto un par de meses atrás. La nota del New York Times, que adjunto, se titula sugestivamente “Brasil desafió a Trump y ganó”.

La situación de Donald Trump es muy complicada. Asediado por las implicancias que podrían tener los archivos de Epstein, que lo involucran personalmente en la comisión de delitos sexuales y perversiones, la sombra de un eventual “impeachment” en su contra lo amenaza seriamente. Son masivas y frecuentes las manifestaciones sociales oponiéndose a su gestión a lo largo y a lo ancho de su país. Asesinatos políticos violentos ya consumados, de uno y otro lado. Ex combatientes pidiendo obediencia a la Constitución y desobediencia a órdenes presidenciales que se consideren inconstitucionales. Despliegue de tropas armadas en las ciudades más importantes con abusos y detenciones “por portación de rostro”.

A esas y otras problemáticas responde con violencia, desprecio y agresiones. No se salva nadie de sus insultos. Sin embargo, como ha quedado demostrado en los casos de Lula, Mandami o China, Trump solo parece tascar el freno cuando alguien se anima a enfrentarlo con firmeza y coraje.

A este personaje contradictorio y volátil, el presidente Javier Milei decidió atar su suerte y la de nuestro país


En lugar de firmeza y defensa del interés propio, ha elegido el camino de la sumisión genuflexa y la falta de vergüenza. Por ahora la jugada de corto plazo le ha salido bien. La ayuda de Scott Bessent en el casino bursátil y las promesas mentirosas de nuevos auxilios que no aparecen, han servido para contener transitoriamente el dólar y ganar las elecciones de medio término.

Un alivio transitorio para un gobierno sumido en la incompetencia y la corrupción, pero respaldado por el odio y el sentido de clase. No sabemos el costo final que estos salvatajes de última instancia tendrán para los intereses nacionales. A nadie parece importarle el tema. Con pesadumbre verificamos que hemos sido puestos deliberadamente por nuestros gobernantes en condición de vasallos de un gobierno extranjero presidido por un matón inescrupuloso y de poco fiar.

Son tantas nuestras concesiones abyectas, que ya nada debería sorprendernos. Pero Milei se supera día tras día. La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas sometió a votación entre sus miembros una resolución trienal para prevenir y erradicar la tortura. Solo tres países votaron en contra: Estados Unidos, Israel …. ¡y Argentina!

Una infinita tristeza me invade al leer la noticia que, con toda seguridad, para la mayoría resultará indiferente. Como cristiano, como humanista, como amante de las libertades civiles y el predominio del Derecho en la vida social, tengo un dolor inmenso al ver que mi país convalida la tortura. Un retroceso al medioevo y la inquisición propiciado por mi gobierno…¡Argentina votó contra la eliminación de la tortura!

Aún así, ni siquiera la obsecuencia es garantía suficiente para contar con el respaldo de Trump. Nos esperan nuevas humillaciones, más mentiras y más concesiones incondicionales, con entrega de nuestros recursos nacionales más valiosos.

Hasta el amado Scott Bessent, el timbero yanqui que ganó cientos de millones de dólares en un par de semanas gracias a su amigo Caputo en la ruleta bursátil criolla, sabe que su posición es inestable, como lo es y lo será siempre la de todo aquel que esté vinculado con Trump.

En el marco de su feroz pelea con el titular de la Reserva Federal, Trump hizo unas declaraciones públicas acusándolo de tener problemas mentales y se mostró despectivo y autoritario, advirtiendo en forma expresa y a cara descubierta que Bessent tenía que “encargarse de ese tipo”, porque si no lo iba a “echar a patadas en el culo” al propio Bessent. Lamentable.

Al complicarse tanto el panorama interno en los Estados Unidos, una de las vías de escape tradicionales es exportar conflictos para sacar del foco de la atención pública los temas que me incomodan.

Y así se empieza a advertir un inusitado despliegue militar en el camino, en teoría destinado a combatir el narcotráfico, y de manera más plausible con la finalidad de desbancar a Maduro y al régimen chavista en Venezuela, recuperando de paso el control del petróleo venezolano. Nada más lejos de mi ánimo que la defensa del dictador Maduro, cuestionado seriamente inclusive por sus más afines ideológicamente como Lula o Cristina de Kirchner ante las evidencias de fraude electoral en los últimos comicios y su renuencia a mostrar las actas de escrutinio. Pero no voy a admitir que se justifique una eventual ofensiva militar como un acto de defensa de valores democráticos. Y no lo puedo hacer, porque no puedo admitir la doble vara moral que los norteamericanos quieren imponernos. El régimen de Arabia Saudita es tan o mucho más dictatorial que el de Maduro, y a nadie se le ocurre atacarlo militarmente. La diferencia es sustancial, el sanguinario dictador saudí, Mohammed bin Salman Al Saud, está alineado con los intereses de los Estados Unidos, y la propia familia del presidente Trump hace abiertamente negocios muy redituables en el territorio saudita, hecho que el propio presidente confirmó al ser interrogado directamente al respecto por un periodista.

Un Presidente con problemas internos puede ser un motor incandescente para la promoción de escenarios bélicos externos. Dios nos libre de una escalada de violencia en nuestro continente, que empieza ya a vislumbrarse.

Mientras el mundo se agita en convulsiones epilépticas, Argentina es un país atado con alambres que navega en un mar de corruptela pasada y presente mientras se destruye todo vestigio de solidaridad social y se desarticulan por completo vía desfinanciación la infraestructura pública, la salud y la educación.

La destrucción sistemática de la economía real y una precaria situación de una macroeconomía agobiada por una deuda externa asfixiante de corto plazo, va aniquilando a la otrora orgullosa y mayoritaria clase media argentina. La industria nacional tiene su capacidad instalada activa en menos de la mitad de su posibilidad concreta, y el abandono de la gestión estatal va dejando huellas en todo el entramado social.

El resultado electoral trajo un alivio transitorio, que ya comienza lentamente a resquebrajarse. El vendaval de corruptela al descubierto, que amenazó al gobierno en la previa de las elecciones amainó el vértigo, pero está lejos, muy lejos de disiparse.

A ojos de un espectador desprevenido, el sainete judicial resultaría seguramente intimidante. Invertir en un país donde la corrupción es un hilo invisible que atraviesa todas las administraciones, asusta.

Se viene un año agitado en materia judicial

La causa de los cuadernos de la obra pública será exprimida al máximo, en extenuantes sesiones, para explotar toda arista que pueda manchar la administración kirchnerista. No voy a entrar en detalles, pero la investigación vino como anillo al dedo para consolidar su momento la gestión macrista y operó como un manto definitivo de corrupción contra todo lo actuado en el gobierno de Néstor y Cristina. La aparición abrupta de José López con sus bolsos de dinero le dio al sainete ribetes de espectacularidad y una consistencia formidable. Lo que nunca quedó en claro es quienes son los empresarios que le dieron ese dinero a López. Nadie lo pregunta, a nadie parece importarle.

Si bien tengo reparos serios a los procedimientos judiciales en curso, basados en unas sospechosas fotocopias de un cuaderno que aparecieron de manera muy extraña, y en algunas declaraciones testimoniales obtenidas en muchos casos casi bajo coerción, nadie puede negar un trasfondo de un problema que afectó al sector ya en los inicios de lo que antaño se denominaba “la patria contratista”, bautizada así en los años de la dictadura militar.

Lo bueno del proceso es que debería ayudar, y de hecho lo hizo, a transparentar los procedimientos de contratación de la obra pública. En la gestión del ministro Katopodis, donde se relanzó una fuerte política de inversión en la materia, los cuidados y la prolijidad fueron llevados al extremo, no registrándose ningún evento serio en temas de corrupción dentro del área.

Lo malo es que se ha estigmatizado la obra pública, como si fuera intrínsecamente perversa, desnaturalizando así su rol esencial e insustituible en el funcionamiento de las modernas sociedades, las que no pueden funcionar adecuadamente sin la infraestructura convenientemente preservada y estimulada.

Pero la corrupción sometida a juicio, no es solo materia del pasado. La corruptela que ha asomado en la actual gestión es de una torpeza inconcebible y ha desatado ya graves escándalos nacionales e internacionales.

La causa $Libra sigue su curso, muy a pesar del empeño puesto por el gobierno nacional, cuyos principales funcionarios tozudamente se han opuesto a todo tipo de investigación que se pueda hacer.

Pero, de una manera u otra, esta estafa monumental con la criptomoneda es materia de comprensión para especialistas.

Mucho más torpe y lúgubre es lo que ha pasado con el ANDIS, y las causas por sobreprecios en la compra de medicamentos con sobornos que sindican a la misma Karina Milei como recipiendaria del 3% del producido ilícito.

Me he tomado el trabajo de leer detenidamente el dictamen del fiscal de la causa, el doctor Franco Picardi. A lo largo de sus casi 300 páginas de contenido, el dictamen no tiene desperdicio. Se trata de una de las investigaciones más minuciosas y prolijas que he leído en los últimos tiempos. Los procedimientos se hicieron conforme a derecho, no hubo detenciones estrafalarias con exposición pública, cascos y chalecos antibalas, se actuó con celeridad y eficacia, recopilando un voluminoso conjunto probatorio que abre las puertas a una mega investigación de las múltiples ramificaciones delictivas encontradas.

Un Estado paralelo, con personas que no eran funcionarias, algunos de ellos inclusive vinculados directamente con droguerías o una empleada del laboratorio Roche, desde afuera del aparato estatal, tomaban decisiones, resolvían a quien se invitaba o no a participar de compulsas amañadas, y con desparpajo daban instrucciones a los funcionarios designados oficialmente. La trama es imperdible para un lector interesado. Uno de los operadores visibles, Miguel Ángel Calvete, ex concejal del Pro en La Matanza y autodenominado coordinador de la campaña de María Eugenia Vidal, es la misma persona juzgada y condenada por explotación económica del ejercicio de la prostitución ajena.

Voy a adjuntar el texto completo del dictamen fiscal del doctor Picardi para que aquel lector curioso que lo desee, pueda abordarlo de primera fuente, pero no es materia de este texto remover semejante estiercolero: Texto completo dictamen Fiscal Picardi.

Lo que sí quiero destacar es que se trata de una investigación que pone al descubierto una red de delincuencia lamentable, monstruosa en sus volúmenes económicos y situada en el centro mismo de uno de los temas sociales más tristes y candentes, como lo es el suministro de medicamentos a los enfermos que padecen algún tipo de discapacidad.

La corrupción es repudiable en todas sus facetas, pero cuando además se trata de un lucro indebido en desmedro de los sectores más vulnerables de la sociedad, y en materia de salud, adquiere ribetes abominables y despreciables.

El proceso judicial recién empieza. Los detenidos por ahora se niegan a declarar y del dictamen fiscal surgen intentos de obstrucción severa en la búsqueda de la verdad, ya que los implicados hicieron lo posible para borrar algunos rastros de sus delitos. Las menciones directas al 3% para Karina Milei aparecen expresamente en el intercambio de mensajes entre los involucrados. Es como una especie de salvoconducto. En una de las charlas interceptadas de Calvete con su hija Ornella, funcionaria de Caputo en el Ministerio de Economía, (al igual que su pareja, Javier Cardini) le dice expresamente podemos hacer todo lo que querramos en las negociaciones con los proveedores: “No hace falta…con el 3% de KM está perfecto”.

Es de esperar que la causa siga su curso y se desenrede la madeja para definir la responsabilidad de Karina Milei y “Lule” Menem, que fuera puesta al descubierto en los audios de Spagnuolo.

Para no seguir ahondando en porquería, baste solo un ejemplo a título de muestra. El remedio Macitentan 10 mg. x 30, cotizado el 19/11/2024 por Ultrapharma S.A. en $411.764 la unidad fue cotizado tres días después, el 22/11/2024 a $ 8.290.000 la unidad, con un inexplicable incremento del 1.900% (UN MIL NOVECIENTOS POR CIENTO).

El entramado de coimas, sobreprecios, entregas dinerarias, lavado de dinero a través de personajes con nombre y apellido y la inimputabilidad y grosería con que se movían estas personas es abrumadoramente descripto en el dictamen fiscal.

Han pasado las elecciones, agoniza el año 2025, y nada parece haber cambiado con miras al 2026

El año transcurrirá teniendo como trasfondo estas actuaciones judiciales, con un reparto a mansalva de porquería entre los contrincantes empeñados en ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. No parece un escenario alentador para un inversor desprevenido.

Para colmo el gobierno sigue haciendo oídos sordos a todo consejo tendiente a ordenar la macroeconomía mediante la acumulación de reservas. No escuchan ni al FMI ni a Domingo Cavallo, ni a ningún otro que opine en contrario. Timberos experimentados, los miembros del equipo económico no se asustan ante las fragilidades de su programa que ya hubiera implosionado de no mediar la intervención providencial del tesoro americano.

Mientras el mundo se ve inmerso en guerras comerciales y conflictos bélicos, con un Occidente en crisis, al ver amenazado su liderazgo como consecuencia directa de las propias reglas económicas que impuso a principios de los noventa, Argentina sigue atada con alambres, endeudada hasta el tuétano, subordinada como colonia y envuelta en un carrousel de escandaletes y corrupción que parecen no tener fin.

Buenos Aires, Noviembre 27 del 2025

Sisto Terán Nougués


Artículo publicado originalmente en https://sistoteran.substack.com.


Sisto Terán

Tucumano. Abogado. Político. Escritor. Fue vicegobernador de Tucumán, legislador, director de la Casa de Tucumán en Buenos Aires, entre otros cargos públicos. Ha publicado los libros "Cartas a mi hijo que está por nacer" (1999), “Yo no creo en la muerte” (2009), "Camino de Santiago" (2000) y "Hitler, un pecado Colectivo" (2023). Pueden leer sus últimos escritos en sistoteran.substack.com.