"Diseñé un plan": conmovedor, el tucumano que recibió la noticia más difícil de vida, pero no se da por vencido
Ignacio Colombres tiene 54 años y sufre de ELA (esclerosis lateral amiotrófica). Los médicos le diagnosticaron cinco años de vida, pero no baja los brazos. Su sueño que inspira y la forma para ayudarlo. "No puedo garantizar que voy a tener éxito pero voy a intentarlo". VIDEO
¡Fuerzas, Ignacio!
Ignacio Colombres tiene 54 años y sufre de ELA (esclerosis lateral amiotrófica): los médicos le diagnosticaron cinco años de vida, pero no baja los brazos y, a través de un video, contó el sueño que lo inspira a no darse por vencido.
"Quería dedicarle este mensaje a mis padres, hermanos, amigos, socios, ex socios, a mis compañeros de los diferentes trabajos y a la gente en general. Hace seis meses que estoy armando en mi cabeza estoy que estoy por contarles ahora. Para que nos pongamos en contexto, muchos saben que soy Ignacio Colombres, que tengo 54 años, que después de haber tenido una vida muy activa en todo sentido, tengo un diagnóstico de ELA y una expectativa de vida de 5 años, más o menos", expresó.
"No hay tratamiento que pueda detener esto. En ese contexto, los médicos dicen que no pueden hacer nada. Eso significa que todo depende pura y exclusivamente de mí. Lejos de no poder hacer nada, se habilita otra instancia y es ver si la enfermedad se detiene", detalló.
"A partir de ahí, me obliga a encarar mi vida de una manera diferente para encontrar una paz que sin duda me va a ayudar a resolver los problemas del ELA. Un propósito a partir de ahora, tener una motivación, es lo más importante. Tener un motivo para levantarse y una rutina con alegría. Eso, como yo vivo solo y en el campo, y ya no estoy en el mundo laboral, me permite tener todo mi tiempo libre", agregó Ignacio, en un video que estremece el corazón.
"La soledad no es buena. Acá lo importante es encontrar qué es lo que a uno le gusta y ama hacer en la vida y encararlo por ahí. Mi propósito es servir y ayudar a la gente. Es lo que quiero hacer hasta el día que me muera. Diseñé un plan: aquí en Tapia voy a armar un refugio de alta montaña, a cinco horas de acá, caminar, a caballo, llevar gente a hacer turismo, que se sepa cómo se vive allá, y eso me va a dar la motivación es fundamental", explicó.
"Por supuesto que eso implica un costo. A pesar de que me cuesta un montón, quiero pedirles ayuda, una colaboración, por más mínima que sea, para que yo lleve adelante un sueño que es este refugio en alta montaña. Quiero ayudar. Ese es mi compromiso", indicó.
"Ustedes dirán: ¿por qué deberían confiar en mí? Voy a poner mi cuerpo, mi vida, para demostrar que esta enfermedad la genera la mente y la puede curar la misma mente. Con una buena alimentación, de paz, en naturaleza. Esas son las herramientas para mostrar que más allá de la medicina hay otra forma para encarar este tipo de enfermedades. Es una apuesta fuerte. No puedo garantizar que voy a tener éxito pero voy a intentarlo. Para el refugio necesito materiales y la logística. Ofrezco mi ayuda para toda la gente que está en la misma situación. Confíen en mí. No me voy a quedar ni un peso para mí, salvo lo necesario para sobrevivir en una vida austera que es la que me gusta y la que tengo".
"La cuenta es matias.colombres y mi compromiso va a ser permanente con rendición de cuentas y mostrarles todo lo que voy a estar haciendo". Mirá el video:








