"Busco refugio en la música": quién es y cómo vive Héctor Leonel Santana, el joven piel de cristal de Tucumán
Siempre con su guitarra al hombro, el cantante de los bares y las peatonales de la ciudad cuenta cuál es la extraña enfermedad que tiene, qué genera su presencia ante la gente y qué es lo que más quiere en esta vida. | Por Alfredo Aráoz
El Cantante.
“Hay una chica que se llama Eliana, de Florida, también está Mía, de la fundación Piel de Luna, y también hay una pareja que vive en Banda del Río Salí. Ellos son los únicos que conozco en Tucumán que tienen lo mismo que yo”.
Son las diez de la noche y aquí viene Héctor Leonel Santana para tomar una limonada sin jengibre ni miel en Storni, el bar ubicado frente a la Casa Histórica.
Protegido de las luces por una gorra blanca y aferrado a la guitarra que le regaló su abuelo en La Costanera, Héctor Leonel es el muchacho de 24 años recién cumplidos (nació el 4 de septiembre de 2001 en Tucumán) que canta en las peatonales de la Ciudad y es, como Eliana, Mía y la pareja de la Banda, una de las pocas personas en nuestra provincia que nació con ictiosis lamelar, una enfermedad cutánea genética poco común que afecta a 1 de cada 300 mil personas. “Exactamente es así. Eso es lo que tengo: ictiosis lamelar. O más conocido como piel de cristal”.
Mientras que con una mano toma el sorbete y revuelve la limonada, con la otra mano Héctor Leonel Santana se rasca. Le pica, le tira, le incomoda un pliegue de piel a la altura de la rodilla. “Si no mantengo mi piel humectada, se reseca, se agrieta. No me puedo exponer ni al frío ni al sol. El frío reseca la piel más que el calor y a veces me duele. Todo es una cuestión de cuidado. Aunque lo mío no tiene cura”.
Cuando Héctor Leonel Santana dialoga esta noche con eltucumano, a la erre no la pronuncia como el tucumano que es. “Nací en Tucumán, pero a los 5 me fui a Buenos Aires para empezar con los tratamientos en el Hospital Garrahan. Allá pasé toda mi infancia con doctores, con cremas, con cuidados, con internaciones, con todo lo que te imagines. Así viví allá hasta los 18 años. Por eso hablo así, con la erre”.
Cuando todavía vivía en Buenos Aires, el joven piel de cristal se tuvo que meter a los subterráneos de la ciudad para encontrar su primer refugio: “Fue de la mano de mi tío, con la música. Ahí empecé. Tengo la dicha de llamarme Héctor por Lavoe y mi abuelo y mi papá tocaban la guitarra. De mi abuelo materno heredé esta enfermedad genética y de mi abuelo paterno la pasión por la música. Ellos me criaron junto a mi mamá y mi papá, quienes siempre me acompañaron en los momentos más difíciles, en la escuela, con el bullying, la discriminación, las burlas. No es fácil ir a una escuela en Las Talitas con lo que tengo. Pero qué voy a hacer. Las cosas son así”.
Esa risa burlona, esa mirada de reojo, ese murmullo en las peatonales, en los bares, en la gente, también lo ha llevado a Leonel a lograr el interés de la periodista Mariana Romero, quien lo conoció en un bar de la Plaza Urquiza, le realizó una nota, esa nota llegó al influencer solidario Jorgito Díaz y así el joven cantante cumplió un sueño: “Cuando conocí a Mariana me ayudó a escribir una nota al IPV (Instituto Provincial de la Vivienda). Pero nunca me respondieron. Pese a las complicaciones, logré juntar dinero y comprar un terreno en el barrio Pepsi. Jorgito Díaz me ayudó y me dio una casilla. Ahí vivo actualmente, solo, lamentablemente solo”.
En pareja con Belén durante siete años, Leonel se pone triste cuando habla de una reciente separación y de las ganas de volver a estar juntos: “Paso mucho tiempo en la calle trabajando y siento que descuidé mi relación. También me distancié de mi iglesia donde ella va y eso no puede ser. Ahora, estando solo, pienso en muchas cosas y pienso mucho en Belén, una persona muy importante en mi vida que siempre me impulsó a ser mejor, a poner mi parte, a salir adelante”, cuenta Leonel, y pasa la respuesta de un sorbo a la limonada.
Luego de esta noche por Storni y otros bares, mañana jueves, al despertar, otro día comenzará en la vida de Héctor Leonel Santana: “Desde que abro los ojos, las primeras horas me tengo que quedar en mi casa encerrado hasta que baje un poco la luz del día. Mis ojos se irritan si hay mucha luz. Hasta que baja la luz, cuido mi casa y escribo las cosas que me pasan. Escribo a mano con lápiz y papel o en el celular. Escribo los sueños que tengo. Quisiera tener un trabajo en una oficina o en algún lado como cualquier persona común, pero lo que más sueño es poder armar una banda con mis amigos que cantan en la peatonal. Esas cosas son las que quiero”, cierra esta entrevista y se despide, claro, con una canción.
“Al empezar la charla te dije que tengo la dicha de llamarme Héctor como Lavoe. Él tiene un tema que se llama El Cantante. Es un tema con el que me identifico mucho porque, como dice la canción, hay gente que te aplaude y hay gente que no. 'Y nadie pregunta si sufro si lloro, si tengo una pena, que hiere muy hondo, yo soy el Cantante, porque lo mío es cantar, y el público paga para poderme escuchar'”.

Héctor Leonel Santana, cantante tucumano. Su teléfono es 3812 09-2252. Sus redes sociales son: Facebook, Instagram y TikTok.








