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Educación y trabajo en la era de la IA: retos, oportunidades y futuro

TRIBUNA ABIERTA

A medida que la IA se vuelve omnipresente, es fundamental establecer marcos éticos y normativos que aseguren un desarrollo equitativo y responsable. Por Rosana Hadad Salomón, Ingeniera especializada en Sistemas de Información y profesora en Disciplinas Industriales.

Imagen ilustrativa.(Foto: Grok)


La IA en la educación: el aula del futuro ya llegó

La inteligencia artificial (IA) está redefiniendo la manera en que aprendemos y enseñamos. Durante décadas, la educación se basó en modelos uniformes que no siempre contemplaban las necesidades individuales de los estudiantes. Sin embargo, la irrupción de la IA promete cambiar este paradigma.

Kai-Fu Lee, experto en tecnología e IA, sostiene que los sistemas de aprendizaje automatizado permiten personalizar la experiencia educativa, adaptándose a los ritmos de cada estudiante. Esto significa que ya no hablamos de una enseñanza pasiva, sino de una interacción dinámica, donde el docente asume el rol de facilitador y mentor.

Además, la IA también libera a los educadores de tareas repetitivas, como la corrección de exámenes o el seguimiento administrativo. Como señala Paul Daugherty (Accenture), la automatización no viene a sustituir a los docentes, sino a empoderarlos con herramientas que les permitan centrarse en la creatividad y el pensamiento crítico de los estudiantes.

IA y mercado laboral: entre el miedo y la transformación

El impacto de la inteligencia artificial en el mundo laboral genera tanto expectativas como incertidumbre. La automatización ya está desplazando empleos repetitivos, pero también está creando nuevos roles. James Manyika, del McKinsey Global Institute, sostiene que "habrá trabajos perdidos, pero también ganados y transformados".

En sectores emergentes, vemos la aparición de nuevos perfiles profesionales: científicos de datos, especialistas en IA, expertos en ética algorítmica y entrenadores de modelos de lenguaje. Sin embargo, la clave del futuro laboral no estará en la competencia contra las máquinas, sino en la colaboración con ellas.

Arvind Krishna, CEO de IBM, sostiene que el trabajo del futuro dependerá menos de habilidades técnicas específicas y más de competencias humanas como el liderazgo, la toma de decisiones y la creatividad. En este sentido, la formación continua y la capacidad de adaptación se vuelven imprescindibles para cualquier profesional.

El desafío: preparar el camino

A medida que la IA se vuelve omnipresente, es fundamental establecer marcos éticos y normativos que aseguren un desarrollo equitativo y responsable. Timnit Gebru, referente en inteligencia artificial y ética, ha advertido sobre los riesgos de los sesgos algorítmicos y la necesidad de diseñar tecnologías que prioricen la inclusión y la diversidad.

Desde la educación hasta el trabajo, el desafío no es solo adaptarse a la IA, sino integrarla de manera que amplifique nuestras capacidades en lugar de reemplazarlas. El futuro no está escrito, pero lo que es seguro es que quienes abracen el aprendizaje continuo y la colaboración con la tecnología tendrán un lugar privilegiado en él.

Rosana Hadad Salomon

Ingeniera especializada en Sistemas de Información y profesora en Disciplinas Industriales. Actualmente ocupa el cargo de Profesora Titular Concursada en la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Tucumán