"Cuidar, entregar la vida y apoyar": el mensaje y el regalo de Estela para todas las madres de Tucumán
Desde Tafí Viejo, la profesora de piano, Estela Valentini deleita los oídos con una melodía titulada “Carta a mi Madre”, que simboliza un mensaje de gratitud hacia aquellas mujeres que día a día entregan sus vidas por sus hijos. Escuchá. VIDEO.
Estala Valentini, en su piano.-
Una flor, un chocolate, un gift card, un desayuno, una merienda, un día de spa, ropa, un libro, un abrazo, una carta. Son muchos los regalos que han recibido las madres tucumanas en este día.
Pero hay regalos que son intangibles. La música es uno de ellos y es que, más que acariciar nuestros oídos, tiene el poder de colmar nuestros corazones con amor y armonía. Por ello, desde la cálida ciudad de Tafí Viejo, la profesora de piano, Estela Valentini, desea dedicar, en este día tan especial para todas las mamás, una melodía musical titulada "Carta a mi Madre", que simboliza un mensaje de gratitud hacia aquellas mujeres que día a día entregan sus vidas por sus hijos.
Pero antes, con mucha simpatía y amorosidad, Estela cuenta: “Muchos años dedicada a la música con los niños, los jóvenes y los adolescentes y hoy estoy también con un grupo de adultas mayores y, en este día especial, quiero expresar un mensaje, no solo musical que es lo que llena nuestros corazones, nos agrada, sino que quiero dar unas palabras de aliento y salutación a las mamás, las mamás que recién comienzan a ser mamás, las que están soñando por ser mamá, las mamás ya maduras que son abuelas y las que no vamos nunca a dejar de ser mamás, porque a lo largo de la vida, mientras tengamos vida somos mamás, y nuestros hijos esperan de nosotros nuestra ayuda, nuestro apoyo, en las distintas circunstancias así que, a las mamás, que sean bendecidas no solo en este día porque no es solo un día, sino que es toda una vida que estén fortalecidas, que estén gozosas, que entre todas las tareas, es una de las más responsables, cuidar, entregar la vida y apoyar”.
“No termina nunca esta tarea, esta dulce misión porque verdaderamente es una misión, así que bueno, un feliz feliz día, con los hijos, con el esposo, la familia y bueno, adelante en cada día con el trabajo que Dios da”, agrega.
Estela tiró un beso para todas, se puso los anteojos, estiró sus manos y empezó a tocar. Emotiva, única, increíble, escuchá:








