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Punto caramelo: el regreso de Ramiro, el rock de La Dupla y el camino del Decano

ANÁLISIS DECANO

Atlético Tucumán empató en el debut ante Rosario Central. Volvió el 23, de motor del equipo a roja evitable. Orsi-Gómez siguen invictos y buscan la sintonía fina que le permita al Deca seguir de racha, seguir sumando y pelear bien arriba.

La Dupla marca el camino del Deca. (Foto: Twitter @FiestaPajarito)





Caminando por Rosario,

dando vueltas por ahí

caminando por Rosario

siempre vuelvo a sonreír.

 

Hoy es domingo, pero bien podemos decir que, con el diario del lunes, Atlético Tucumán se trajo un puntazo de Rosario. Un punto de oro sumó El Decano, que con el diario del viernes no lo firmaba, pero casi. La dupla Favio Orsi-Sergio Gómez estira su invicto, se ilusiona con meterse a las Copas y extiende el buen presente del Gigante del Norte, que pisó fuerte en el Gigante de Arroyito y disfruta este momento a punto caramelo.

Domingo soleado, horario central, fin de semana largo. Qué injusticia de la vida que se juegue en Rosario y no en Tucumán, en 25 de Mayo y Chile, en el José Fierro. Aunque se vea por tele o prendido a la radio, el domingo se pinta de Celeste y Blanco, El Pueblo Decano amanece y larga temprano con la previa porque se acabó la espera y vuelve a jugar el Viejo y glorioso Decano.

La Dupla abraza el regreso de Ramiro Carrera, que se mete de cabeza en el once titular y comparte la mitad de cancha con Adrián Sánchez que hoy se para de 5 por la ausencia del Bebe Acosta. También faltan Bruno Bianchi y Marcelo Ortiz. Muchas bajas para ir a buscar una alegría en tierras rosarinas, y muchos jugadores de buen pie en la mitad de cancha para construir fútbol.

Tomás Marchiori voló para quedarse con el cabezazo de Octavio Bianchi y extender él también su propio invicto: ya son siete los partidos sin recibir goles, los mismos que lleva El Deca sin derrotas. El 1 volvió a ser clave con buenas atajadas, descolgando centros con firmeza y con la picardía para tirarse cuando se venía un aluvión canalla sobre la hora.

El partido fue muy parejo, muy trabado. Ignacio Malcorra se perdió un gol increíble que podría haber cambiado el desarrollo del partido, pero por suerte le quedó para su derecha y le dio arriba desde el borde del área chica. El zurdo corte Peso Pluma, la manija de Central, no pudo hacerse dueño del equipo por el buen partido de Adrián Sánchez, que se lució con la 5 en la espalda jugando de ídem.

Lo mejor de Atlético llegó cuando se juntaron el regresado Carrera y Mateo Coronel como también las conexiones del tándem Orihuela-Pereyra por izquierda. El 10 del Deca recibió insultos y silbidos de los hinchas de Central, quizás celosos de que More Beltrán lo ve a Messi salir campeón en Miami con el shortcito del Deca y su número estampado. 

No fue una gran tarde del zurdo, que alternó por izquierda, por el medio y hasta fue a pedirle la pelota a los centrales pero no pudo hacerse eje del juego, ponerla bajo la suela y regar con su fútbol las esperanzas del Pueblo Decano que enloquece con los chiches de quien hoy fue además su capitán. Faltó el empalme, la conexión perfecta entre el 10 y el 23 para volver a ser felices, pero ya va a llegar.

Ramiro Carrera volvió con todo, en Modo Carrera, y con sus brillantes luces y también sus sombras, pechando, pateando de todos lados, llevando al equipo al frente y peleándose con todos también. El 23 regresó decidido a ser el motor del Deca y volver a pelear bien arriba. Le regaló unas declaraciones de amor a los hinchas y su empuje al equipo: probó de afuera, se animó a buscar un gol olímpico, se quiso agarrar a cabezazos con Malcorra y estuvo en todos los quilombos. 

Un pase forzado, un control incómodo y un equipo mal parado lo obligaron a cometer la falta que le valió su segunda amarilla y pintó de rojo su retorno. El 23 se ganó hoy las puteadas de muchos de los hinchas que debatían horas antes si con este regreso a casa se ponía en carrera -justamente- para poder consagrarse y alcanzar el Partenón de los ídolos Decanos.

 

Y qué lindo que esta el rio

que calor en la ciudad

todo el mundo está en la playa

con las cervezas heladas

y en el Parque Independencia

y en Arroyito también

las muchachas, los muchachos

hoy se van a enloquecer

algunos van a ganar, algunos van a perder

 

 

Con el Paraná de fondo, El Deca piso fuerte, puso el pecho y sacó a flote el partido cuando se quedó con uno menos. El equipo de La Dupla apretó los dientes, puso lo que hay que poner y resistió con aguante. Ahí, Nicolás Romero fue figura, sacando todo por arriba y por abajo. Fito anuncia que "algunos van a ganar, algunos van a perder" y Atlético se aferra al punto que sabe a triunfo por el contexto, por ser una cancha y rival bravo, por quedarse con uno menos y soportar la embestida para estirar el invicto.

La Dupla le puso rock al Deca con las camperas de cuero de Gómez, la pelada corte Luca Prodan de Orsi, con centrales que se animan a salir jugando, muchos volantes de buen pie, laterales que van al ataque y dos delanteros sedientos de gol. 

 

Hay un norte, hay un estilo, hay un camino y es por ahí

Relajá, poné una de Fito entre tanta cumbia, entre tanta previa, tanta manija y tantas latas y más: Tomemo Somo Atlético, que sigue siendo domingo y mañana es feriado, El Deca sigue punto caramelo y las buenas ya van a venir. 

 

Caminando por Rosario

no me voy a preocupar

porque si preciso algo, sé que lo voy a encontrar

hay luna llena, mi amor, nos vamos a enamorar

aquí en Rosario

aquí en Rosario

aquí en Rosario

pegadito al Paraná

aquí en Rosario.