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Punto y seguimos: Atlético Tucumán, los guantes del 1 y el impacto de la dupla

ANÁLISIS DECANO

Orsi-Gómez siguen invictos y Atlético sumó 10 de los últimos 12. Marchiori, otra vez figura. Cuando no se puede ganar hay que empatar, y El Deca se trae un punto importante de Rosario.

Tomás Marchiori, figura del Deca. (Foto: Twitter @ATOficial)





Primero lo primero: Atlético Tucumán obtuvo un valioso punto en Rosario. Se entiende que El Pueblo Decano quería pisar fuerte en Rosario, sacar pecho y ser torazo en rodeo ajeno para traerse tres puntos que permitan extender la gran racha ganadora. Pero que el tremendo arranque ganador de la dupla Favio Orsi-Sergio Gómez no nos maree ni nos haga perder de vista el objetivo. El Gigante del Norte sigue sumando, se acomoda en todas las tablas, respira tranquilo y mira hacia adelante. 

Ya te habías hecho la película: metiste gira el fin de semana y hoy reincidiste con un par de latas o algún fernet para mitigar el frío que hace en Tucumán. La Celeste y Blanca como siempre, hoy que El Deca volvió a ponerse su camiseta histórica, tradicional, después de once fechas. Y ya te veías festejando, revoleando el manto sagrado, envalentonado por la cuarta victoria al hilo, acariciando la zona de clasificación a la Sudamericana y soñando con volver a vivir una Noche de Copas en 25 de Mayo y Chile. Pero no. Tranquilo, amigo: no hay que comer la cena antes del postre ni macharse en el primer boliche. Vamos de a poco, que vamos bien.

Rosario siempre estuvo cerca -cantaba el canalla Páez- pero lejos estuvo El Deca de hacer un buen partido ante el equipo de Gabriel Heinze, que sabe lo que quiere, va para adelante y te llega por arriba y por abajo. La dupla Orsi-Gómez buscó afianzar su once y apostó otra vez por Ortiz para frenar al escurridizo Aguirre y Sánchez por izquierda, con Pereyra por adentro. Pocos cambios, mucha lucha y a hacer camino al andar, que la dupla llegó hace poco y tiene más puntos que días de descanso desde que volvieron a pisar suelo tucumano.

Fue un partido duro: cuando todo el país lo estaba mirando, Joaquín Pereyra no tuvo su mejor partido y no pudo hacerse eje del fútbol Decano. Fue un partido incómodo para Atlético, que pasó más tiempo corriendo para atrás o plantado en campo propio, buscando no desordenarse ni dejar espacios para el feroz ataque de La Lepra, que le provocó más de un dolor de cabeza a la defensa del Deca: los laterales Ortiz y Orihuela la pasaron en general muy mal esta noche.

Casi no hubo conexiones Pereyra-Coronel, y Mateo sin espacios no pudo ser tan picante como nos tiene acostumbrados. Sánchez pisó el área, pero no pudo festejar; El Chelo peleó todas, tuvo unita y se fue cerquita; Bianchi renegó toda la noche con Velázquez, el zaguero paraguayo que cabeceó todo pero tuvo la mira desviada.

El Deca resistió y resistió, y lo hizo en gran parte gracias a las atajadas y los guantes de Tomás Marchiori. Ya nadie puede dudar: Atlético tiene arquero, y uno muy bueno. Ni un rebote dio esta noche ante la lluvia de centros y cabezazos y tiros de lejos y de cerca. Gran torneo de Marchiori, que está firme y transmite tranquilidad. El Deca tiene arquero y uno bueno en serio. Más de uno le pide perdón al 1, que lleva ya cuatro partido con el arco en cero.

La única que no pudo sacar Marchiori esta noche fue la del no-gol de Recalde, un cabezazo de pique al piso que se hizo imposible... pero fue anulado por fuera de juego. Parece que había offside en la jugada previa: esta vez el VAR y demás cobraron para El Deca y ahí te volvió el alma al cuerpo. Era finita, pero que la revisen con lupa y siguen puteando ellos. 

Newell's siguió buscando y Atlético siguió resistiendo. Desde la llegada de la dupla, El Deca ha recuperado la fiereza para pelear todas las pelotas y también la templanza para aguantar cuando la noche se pone oscura. Más allá de la embestida del local, El Deca no se puso nervioso ni colorado, aguantó con uñas y dientes, corrió y metió y se aferró al punto.

10 de 12. Lo firmabas con sangre semanas atrás. Cuando baje la bronca, vas a ver que este punto es un buen punto y esta racha es una gran racha. Cuando no se puede ganar hay que empatar, y cuando se está empatando y se te viene el rival encima, hay que aguantar y aguantar. Y se aguantó. Se sumó, y seguimos.

Se cortó la racha ganadora de la dupla, pero no la racha de sumar y sumar. Hoy el descenso parece lejano y las copas parecen al alcance de la mano, porque la dupla  Orsi-Gómez aterrizó firme en Tucumán. Los técnicos ganan puntos, aplausos y banca y El Pueblo Decano lo va a volver a demostrar el domingo en 25 de Mayo y Chile.

Es lunes por la noche, ya casi es martes, y ya arrancó la cuenta regresiva para lo que más querés: volver al José Fierro. Con el correr de las horas el punto tendrá mejor gustito y ya vas a empezar a pensar en la noche del sábado, el almuerzo y la previa del domingo y hasta el viaje a Santiago después. A bancar a la dupla y rezar que se quede Joaquín, que llegó a la quinta y se pierde el próximo.

Tomemo somo Atlético, que aún en esta noche que no será inolvidable hay que brindar por la zurda que todavía hace deleitar al Pueblo Decano y hay que seguir bancando a Orsi-Gómez, al 1 que es una garantía y los jugadores que no dan una por perdida. Hasta el domingo, en 25 de Mayo y Chile, que hay que seguir sumando.