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Iluminado y eterno: desahogo Monumental para encender la Fe Decana

ANÁLISIS DECANO

Triunfazo de Atlético Tucumán, segundo al hilo en casa. San Mateo y Jordihuela, para volver a creer. Esta noche se festeja y te vas cantando No sé cómo voy, no sé cómo vengo y ya querés volver.

Baila El Pueblo Decano con Orihuela y Coronel. (Foto: Facebook Atlético Tucumán)





Martes a la noche, con un frío que pega fuerte, sin bondis. Pero nada detiene al Pueblo Decano esta noche y hasta se escucha el ¡¡¡pppsss!!! de las latas de la victoria en 25 de Mayo y Chile, antes y después del doparti, porque ganó Atlético Tucumán, se aleja del fondo de la tabla y hasta se anima a soñar en grande.

Pero este frío no frena ni asusta al Pueblo Decano. La marea Celeste y Blanca marcha hacia el templo de 25 de Mayo y Chile, que estrena luces que iluminan el pogo más Decano del mundo en la previa y engalanan la fiesta del pituco de barrio Norte sobre el final, después de sufrir más de la cuenta ante un rival más que respetable.

Pusineri salió a jugarlo con tres delanteros, buscando presionar arriba desde el arranque. Pero los mendocinos hicieron pie, el tridente Adrián Sánchez - Guillermo Acosta -Joaquín Pereyra no encontraba la pelota y Tomás Marchiori tuvo que revolcarse más de una vez para resguardar el cero en su arco.

Susto para todos cuando Renzo Tesuri la dejó corta atrás, y todos a sacar las manos del bolsillo para agarrarse la cabeza con el mano que se perdió Ramiro Ruiz Rodríguez, que la tiró por arriba. Ya van a llegar los goles del monterizo.

El que nunca te deja a gamba es El Picante Coronel. San Mateo, el 37 Decano, el que recibió de Acosta para sacar la contra, poner a correr a RRR y enfilar hacia el área: un defensor que erra y bomba de zurda. Explosión Monumental, que escuchen todos. Otro golazo de Coronel, el testamento de la pasión Decana según San Mateo, el más picante de todo el condado.

El entretiempo se hace eterno y el frío pela. El calor en los corazones Decanos lo pone el coraje de los hombres de Pusineri que no se guardan nada, y la historia que sube a la distancia Ramiro Carrera: un guiño, un mimo que ilusiona con la vuelta a casa.

Y en casa, o sea en el José Fierro, ya te estabas abrazando con cualquiera para celebrar la bomba fulminante del Chelo Estigarribia, pero no Tamos Chelos porque el gol fue anulado por mano previa.

El desahogo llega minutos después cuando Orihuela recibe en mitad de cancha, pasa al ataque y se convierte en Jordihuela, Coronel la deja correr y RRR queda mano a mano; Rodríguez da rebote y el lateral está de la cabeza, aparece en el área y anticipa a todos para poner el 2-0 y festejar con una metralleta goleadora.

Pero por alguna razón, siempre toca sufrir. Primero, Coronel sale golpeado y entra Kociubinski a reforzar el medio. Pero hay tres cabezazos en el área y no alcanza que grités "¡¡sacalaaaa!!" para que la saquen, y hay que sufrir más.

Aplausos para Maestro Puch, el hijo pródigo que vuelve a casa. Puteadas al línea que anula el 3-1 y muchas más cuando adicionan 6' más. Entra Cabral a defender la última, que se la queda Marchiori. Hasta recuperó alto Pereyra y casi hay grito sagrado. Pero la historia ya estaba escrita.

Triunfazo Decano, desahogo Monumental. No importa el frío, ni el promedio, ni el paro de bondis. Ganó El Deca y se festeja. Con luces nuevas, poniendo huevo como manda la historia y como pide toda la gente, iluminado y eterno, el Viejo y Glorioso Decano alcanzó su segundo triunfo al hilo en el José Fierro. La casa está en orden y de fiesta.

Noche de festejos en 25 de Mayo y Chile. Una noche caliente, para gritar bien fuerte y sacarse toda la bronca acumulada, para salir del fondo y soñar con volver a pelear arriba. Si hasta te animás a mirar la zona de copas mientras pensás en qué mierda te volvés a tu casa si no hay bondis.

Y te vas caminando contra el frío, poniendo el pecho, como El Deca. Y sabés que esta noche se encendió la Fe Decana. Y te vas cantando esa que te encanta, que te emociona, esa que cantaste tantas veces y que hoy tiene más fuerza que nunca: No sé cómo voy, no sé cómo vengo...


La fiesta del Pueblo Decano: