Mal bicho: dura derrota y punto de inflexión en Atlético Tucumán
El Decano tucumano fue muy superado por Argentinos Juniors y zafó de ser goleado. El Monumental dejó de ser una fortaleza y el Pueblo Decano se agarra la cabeza y mira la tabla con preocupación.
Atlético Tucumán, sin color. (Foto: ESPN)
Por acá, por allá, por todos lados. Los jugadores de Argentinos Juniors pasan al ataque como flechas y Atlético Tucumán sufre el partido desde el minuto cero. El Bicho de Gabi Milito fue muy muy superior al Decano de Lucas Pusineri, que no gana en casa desde marzo, ve como 25 de Mayo y Chile ha dejado de ser una fortaleza y no levanta cabeza, mientras el Pueblo Decano se agarra la cabeza al ver al Gigante del Norte que peleó bien arriba y contra todos en 2022 y hoy está en el fondo de la tabla y no puede salir a flote.
Qué baile que le pego Argentinos al Deca. Los Bichitos Colorados hoy visten de blanco y pican por todos lados, mientras El Bebe Acosta y Joaquín Pereyra la ven pasar y no pueden agarrar la pelota. Duele decirlo, pero la superioridad del visitante es total. Kevin Mac Allister -stopper derecho- corta y se manda al ataque para recibir de Ávalos que se la baja con el pecho y dejar sin chances a Marchiori, que ve como la visita se pone en ventaja después de dominar el partido desde el inicio.
Como dijo mi abuela
Aquí el que no corre vuela
Y en el planeta son tantos
Ay, ¿cómo pueden ser tantos?
El Deca de Pusineri insinuó una respuesta con una maniobra individual del Picante Mateo Coronel, pero Arias contuvo su remate y Argentinos acarició el 2-0 con el remate de Rodríguez que pegó en el palo y en la espalda de Marchiori pero no pudo ser el segundo del visitante. Atlético apostó por las persecuciones individuales, jugó mano a mano y perdió casi todos los duelos, pero de todos modos se puso en partido a pura guapeza.
De un lateral, avisó Tesuri de tijera y luego Orihuela llegó a fondo, buscó a Coronel y Mateo recibió la falta del zaguero rival, que fue al piso de forma imprudente y le sirvió el empate al Deca, ese empate que buscaba con más ganas que fútbol: poco le importó al Polaco, que le pegó fuerte y cruzado, y desató la más maravillosa música en 25 de Mayo y Chile: gol del 11, gol del ídolo y acá está El Gigante del Norte, que no se rinde nunca y siempre da batalla.
Pero nunca es justa la felicidad: en la primera del complemento, lo tuvo Mac Allister y después Ávalos definió de taco para dejar sin chances a Marchiori y a la defensa del Deca, testigos privilegiados del tiki-tiki de La Paternal a Tucumán. El paraguayo marcó un golazo que fue un puñal a la ilusión Celeste y Blanca, y que expuso más al equipo de Pusineri: los de Milito fueron muy superiores y así lo debía reflejar el resultado.
La platea cada vez más nerviosa, la Laprida que aplaude a los que barren y meten más que a los que intentan jugar, y el partido que se hace muy muy cuesta arriba en 25 de Mayo y Chile. Coronel enganchó para adentro y le metió bomba de derecha, Kociubinski probó de tiro libre desde la izquierda, pero no mucho más. El partido era de la visita, que ganó todos los duelos y pudo ampliar la ventaja. El VAR le anuló bien el 3-1 por fuera de juego y no hubo tiempo ni argumentos para ninguna respuesta.
Mal bicho
Todos te dicen que sos
Mal bicho
Punto de inflexión en 25 de Mayo y Chile. Pasó el veranito del triunfo ante Racing y el partidazo ante River, y esta noche volvieron todas las dudas. Nadie tiene el cielo Decano ganado, y todos están bajo la severa lupa del hincha del Deca, que quiere y merece más. Desde la línea de 3/5 que parecía ser una garantía de solidez defensiva hasta los nombres propios, todos ahora están bajo el manto de la sospecha y la duda en el Evangelio según San Lucas.
Se impone un golpe sobre la mesa, una reacción, un poco de vergüenza deportiva. Son horas determinantes en 25 de Mayo y Chile. El Pueblo Decano esta noche toma pero de bronca, porque mira la tabla y se encuentra allá al fondo y se vuelve borroso aquel último triunfo en casa, donde debiera ser fuerte el Gigante del Norte.
Toca reconocer que el rival fue muy superior, que nos pegaron un baile, que recién es viernes a la noche pero ya sabés que este fin de semana será una mierda. A laburar -mucho- y mirar para adelante, que acá nadie puede dormirse en los laureles ni tiene el cielo ganado. Tomemo somo Atlético, dejemos atrás el veneno de este mal Bicho, que nos hizo bailar sabroso.
A poner el pecho en la mala y mirar para adelante, con Fe Decana, recordando que pasamos muy malos momentos, los buenos ya van a venir y que este Viejo y Glorioso Decano de corazón sin igual sabe reponerse de las más bravas. Como esta noche de bronca Monumental, que urge dejar atrás y olvidar rápidamente.








