Castells lloró en Tucumán: "De 300.000 planes truchos robados, que vengan acá 150.000 que hacen falta"
El referente del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados pidió alimento para comedores en un supermercado céntrico, negó saqueos y denunció la dramática situación que se vive en nuestra provincia: "No pueden estirar la soga y arrinconar a un millón y medio de tucumanos".
Raúl Castells en Tucumán.
Este martes al mediodía, Raúl Castells y un grupo del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) se apersonaron en un supermercado Carrefour del microcentro tucumano para pedir alimento para comedores y merenderos. El dirigente social negó saqueos y denunció que se vive una dramática situación en nuestra provincia, y en ese marco reclamó que "de esos 300.000 planes truchos que Emilio Pérsico, el Movimiento Evita y los grupos oficialistas se estaban robando, que 150.000 vengan a Tucumán porque por la estructura económica que tiene Tucumán acá hacen más falta”.
Tras retirarse del mencionado supermercado, Castells fue recibido por autoridades del Gobierno de Tucumán. Allí detalló que el "tema central" tanto de su reclamo como del diálogo posterior con autoridades provinciales fue que respecto a "las obras públicas, en el decreto del martes pasado firmado por el Presidente, (establece que) de cada 10 obras públicas hasta 300 millones de pesos, siete las hacen empresas particulares y tres cooperativas".
"Entonces, como nosotros somos cooperativa nacional con matrícula empezamos a participar ya sea desde arreglos menores hasta la construcción de 678 viviendas en Las Talitas, Bella Vista y una tercera localidad que no estoy seguro si es Famaillá", recalcó, y destacó que "en peones y albañiles, capacheros, planteamos que puedan entrar mujeres porque si no, no tienen trabajos". Tras ello, se acordó el ingreso de "capacheras a $35 mil por quincena".
Acto seguido, detalló que pidieron por "la cuestión alimentaria para merenderos y comedores comunitarios, teniendo en cuenta que nuestra red es la más grande de todo Tucumán", luego de que "ayer el fiscal de investigaciones (Guillermo) Marijuan en Buenos Aires presentó la denuncia contra el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y Emilio Pérsico por estar pagando 253.000 planes de agentes que declararon ingresos superiores anuales a 3.700.000, a 33.000 personas que han comprado dólares asiduamente a pesar de que un plan es $29.000, y 2.870 que están fallecidos y siguen cobrando los planes, a 10.800 que cobran planes y figuran habiendo adquirido algún coche 0 kilómetros".
"Proponemos que ya no se pague más todo eso, y que de esos 300.000 planes truchos que Emilio Pérsico, el Movimiento Evita y los grupos oficialistas se estaban robando, que 150.000 vengan a Tucumán porque por la estructura económica que tiene Tucumán acá hacen más falta. No quiere decir que Tucumán esté pobre, tiene muchos más recursos que Formosa, Chaco o Santiago del Estero, pero desde el punto de vista de la situación económica es de las 24 provincias la peor y el lugar que tiene la mayor cantidad de mujeres veinteañeras y treintañeras con hijos. El nivel de sufrimiento de este pueblo es más alto que en el resto del país", sentenció.
Respecto a su protesta, explicó que "nosotros marchamos con herramientas de trabajo pidiendo lo de la obra pública", y precisó: "En el caso del Carrefour, entró una delegación de 20 personas y pedimos hablar con el gerente, que era una señora. Se hizo un diálogo de 10' a 15', pedimos ayuda porque el gobierno nacional ha suspendido en octubre la entrega de alimentos a comedores de escuelas y comedores comunitarios. A 40 días de Navidad pedimos que nos ayuden con algo navideño, la empresa francesa como ha sido siempre a lo largo de 20 años, ha tenido una actitud solidaria y nosotros les agradecemos a Carrefour. La actitud que han tenido la resaltamos".
"La provincia está rica, pero el grado de desigualdad social que hay en Tucumán es muchísimo más notorio que el resto del país. La estructura económica que tiene por el cual el grueso de la población tiene trabajo seis meses año y ahora terminó la frutilla y el arándano, quedan diez días de la papa y ya no hay nada hasta abril, crea una situación de miseria y sufrimiento. La cantidad de hombres y mujeres que vi llorando estos cinco días... yo también lloré. Tuvimos que cortar, que dejaran de relatar sus situaciones en dos asambleas, en La Cocha y en San Miguel, porque no podías creer semejante nivel de sufrimiento", subrayó.
Castells recalcó que durante sus recorridas por Tucumán los últimos días "ojalá hubieran estado las cámaras para ver el sufrimiento extremo que pasan ponele que 1.500.000 al borde del mar de lágrimas y un sector de clase media que tironea bien y un puñadito que gana demasiado y de más". Además, negó que hayan promovido saqueos: "Nuestro movimiento jamás en 30 años han llamado a los saqueos. Los responsables no son los comercios, son los funcionarios".
"El Estado Nacional tiene que prestar más atención. Aun siendo tucumano el Jefe de Gabinete, acá en Tucumán no llegaron alimentos desde septiembre. Esos planes sociales se los queda Pérsico. Más recursos a Tucumán. Si usted estira la soga en Tucumán a miles y miles y miles los arrincona, no les da trabajo, plata, no los deja comer, no los deja pasar unas Fiestas con algo de comida en la mesa, entonces que nadie nos diga nada. ¿Se entiende?", planteó.
En ese sentido, celebró que "la respuesta del Gobierno provincial ha sido positiva", e insistió: "Si quitan el trabajo, quitan la comida, ¿a dónde creen que va a ir la gente sin comida y sin trabajo?". "Presten atención, repartan un poco más la cosa. No se puede tener una actitud egoísta de no atender. Entrar a Carrefour más que pedirles algo a ellos es un llamado de atención a los que tienen decisiones de poder que alguien preste atención", manifestó.
"Vinimos con herramientas de trabajo. Queremos simbolizar que no somos los planeros vagos que quieren vivir de arriba, que lo que queremos es que den puestos de trabajo e ir a trabajar todos los días a la obra y cobrar un sueldo como oficial albañil o como capachero/a y demás, eso queremos. Venir acá con herramientas de trabajo es que presten atención todos”, indicó.
“Atahualpa Yupanqui decía "trabajo, quiero trabajo porque esto no puede ser, un día veré al desierto convertido en un vergel. Que algún día iba a ver el desierto convertido en un jardín". No pueden estirar la soga de esta manera y arrinconar a un millón y medio de tucumanos al nivel más extremo. Si usted escuchara la gente de los barrios: hace un guiso de arroz este mediodía, la cena es un mate cocido y en 24 horas se vuelve a comer un guiso y de ese guiso los padres pasan de largo con unos mates", remató.








