"Me emborraché y lo terminé de asimilar": la muerte de Charlie Watts pega fuerte en Tucumán
El dolor golpea a la Patria Stone. Facu se sacó la espina de ver a los Rolling en vivo, y soñaba con verlos junto a sus hijos. De La Deca Stone a La Crota, marcado a fuego por el palo Stone, afirma que Watts "era el caballero de la banda". Y saca pecho: "A Atlético y los Stones se los lleva a todos lados".
Facu y la lengua decana de los Stones, siempre juntos. Tocando con La Crota. (Foto: Facundo Flores)
"Me enteré por un amigo, hincha de Atlético también. Me mandó un mensaje directo, que decía: 'Se murió Charlie Watts'. 'Mentira', le dije. Entré a las redes y confirmé la noticia. Me costó llegar al dolor, fue como la muerte del Diego: uno piensa que los ídolos son eternos. Yo no estaba preparado para despedir a un Rolling Stone, ni a palos. Con el paso de las horas me fui entristeciendo, me emborraché y lo terminé de asimilar".
Facu Perea es el guitarrista de La Crota y La Deca Stone. No son horas fáciles las que está atravesando: ayer le tocó despedir a Charlie Watts, que falleció a sus 80 años. Desde 1963 era el baterista de los Rolling Stones cuando pudieron "garantizar cinco libras a la semana" para conformar una primera formación que salía de memoria con Mick Jagger y Keith Richards, y el guitarrista Brian Jones, el bajista Bill Wyman y el pianista Ian Stewart. Jones fue despedido en el 69 y falleció al poco tiempo; lo reemplazó Mick Taylor, que dejó la banda en el 75 y fue reemplazado por Ronnie Wood. Wyman se retiró en el 93 y abrió las puertas a Darryl Jones, que toca con la banda desde Voodoo Lounge, pero no es miembro oficial. Charlie Watts es el primer miembro oficial activo que deja la tierra que Sus Majestades Satánicas conquistaron de punta a punta, marcando a generaciones tras generaciones en todo el mundo, y también por supuesto en Tucumán.
"Mi afición por los Stones empieza muy de chico: mi viejo escuchaba música, no particularmente los Stones sino rock en general de los '80. Fui abriendo mi camino para el lado del rocanrol con los años, en la adolescencia me pegó fuerte, lo interpreté desde los 12 años", explica Facu en diálogo con eltucumano. A sus 25 años, intenta asimilar la partida del héroe que una noche de 1984 le pegó una piña en la cara a Jagger porque lo despertó a las cinco de la mañana y lo llamó "mi baterista".
"Charlie se compró al público argentino con esa timidez, con ese perfil bajo, con su elegancia. Siempre fue el distinguido, el tranquilo, y eso al público le roba el corazón. Verlo a Charlie era ver al distinto de los rebeldes. Palo a palo con Keith para ver quién era el más ovacionado. Charlie te sonríe y te roba el corazón", señaló, en presente, porque al ídolo todavía lo siente acá.
Tras enterarse la noticia, Facu partió rumbo al ensayo de La Crota, para luego seguir en el de La Deca Stone, las bandas donde despunta con la guitarra. "Es parte de nosotros, yo al rocanrol le tengo un amor y un respeto muy grande. Con La Deca Stone estamos preparando un show para septiembre, para las 'fechas patrias' del club. El mismo nombre nace de un grupo de hinchas que nos identificamos con El Deca, con los Stones y una lengua Celeste y Blanca", recordó. "Con La Deca Stone se empezó a llevar esa cultura Stone a la cancha, allá por el 95-96. Pasaron 25 años y sigue más vigente que nunca adentro de la tribuna. El público argentino es muy apasionado, en el fútbol y en la música. Los propios Stones dicen que el mejor público es el argentino, los rolingas no existen en ningún otro lugar del mundo", planteó Facu.
El guitarrista de La Deca Stone consideró que "a Atlético y los Stones se los vive de esa manera, se los lleva a todos lados con una camiseta, una remera, un tatuaje para manifestar ese amor". Esa cultura rolinga, única de nuestro país, lo marcó en su adolescencia y admitió que "no es algo que me avergüence". "Topper, flequillo, morral con parches, campera Adidas llena de parches. De a poco empecé a abandonar algunas prendas", rememoró.
Los Stones marcaron su vida y hoy, mientras aprende a vivir sin Watts, Perea repasa que los Rolling Stones se presentaron en nuestro país en el 95, 98 y 2006 hasta que pudo por fin verlos en vivo en 2016, en La Plata. "Es una experiencia como te la imaginás, y mejor. Es algo único. Le mandé un mensaje a mi viejo para decirle 'estoy adentro, no lo puedo creer, te mando un abrazo' y apagué el teléfono. Fue alucinante, el sueño de todo amante de los Stones", subrayó.
"Ahora pienso que vi la última formación oficial con Charlie, en aquella segunda noche que fue para mí la más especial por el repertorio, porque arrancaron con Jumpin' Jack Flash. Por suerte me pude dar ese gusto en vida, poder disfrutarlos. Ahora tengo dos hijos, una familia establecida y tenía el sueño de verlos con ellos. Justo estaban preparando una gira. Los viejos parecían inmortales", afirmó mientras convive con el dolor de saber que la formación que repitió de memoria durante años no saldrá más a la cancha a derrochar su magia.
'¿Deben seguir tocando los Stones sin Watts?', es la pregunta que aflora a medida que pasan las horas y el dolor se hace carne, se aprende a vivir y convivir con las ausencias. "En un primer momento dije no, los Stones como historia se acaban de morir con Charlie: es un miembro fundador, el único baterista. Desde Brian Jones que no moría algún miembro oficial de la banda. Otros piensan que deberían seguir tocando. Justo estaba por arrancar la gira con Steve Jordan en batería, un batero de Keith", repasó, antes de su sentencia: "Quiero que sigan girando, que vuelvan a Argentina, quiero verlos con mi familia. Esta herida va a quedar como abierta para siempre. Es una baja muy importante, cada uno de los miembros es un pilar fundamental. Charlie no pasaba desapercibido, fue el caballero de la banda. Ojalá que sigan", auguró.
Facu deja el dolor atrás y sueña con volver a ver a sus Majestades Satánicas. Mientras tanto, con un poco menos de 'prendas' rolingas encima, este docente de música los espera a todos los Stones tucumanos en 'Los chicos quieren más', el local de bebidas con el que rinde homenaje a Los Ratones Paranoicos, a la cultura Stone y donde nunca faltará esa birra helada para brindar por el rocanrol. "Con mi novia compartimos el sentimiento, el local está todo lookeado con fotos de bandas. Mantenemos esa línea en todo. Que vengan todos, serán siempre bien recibidos".

Puro rocanrol en Los chicos quieren más.
Así suena La Deca Stone
Charlie Watts en Jumpin' Jack Flask








