Adiós a Ciudadela: San Martín despide a su figura
BAJA SENSIBLE
Luciano Pons seguirá su carrera en Banfield. El delantero fue uno de los puntos más altos en la campaña que todavía mantiene con ilusiones al Santo. Llegó en silencio, se ganó a la hinchada a fuerza de goles y se va sin despedirse.
Luciano Pons festejando el gol que abrió el camino de la histórica remontada en el clásico tucumano
Una tras otra se suceden las malas noticias para San Martín: había formado un buen equipo que venía rompiendo récords, pero que se desarmó debido a la pandemia. En total, 18 jugadores quedaron sin contratos el 30 de junio y ninguno renovó todavía.
Esta situación de incertidumbre propició que muchos futbolistas empezaran a pensar en un futuro inmediato lejos de Ciudadela. Ese es el caso de Luciano Pons, goleador y figura de la excelente campaña realizadas durante las 21 fechas que se llegaron a disputar.
El rosarino continuará su carrera en la Liga Profesional del Fútbol Argentino, en Banfield, entidad con la que acordó, de palabra, un contrato de 18 de meses con opción de compra.
El delantero llegó a San Martín a pedido de Rubén Forestello para reforzar el equipo en Primera División, tras realizar muy buenas actuaciones con la camiseta de Flandria.
En su primer campeonato en Tucumán, Lucho la remó desde abajo, consiguiendo un lugar entre los titulares recién en la fecha 13 ante Colón, luego de haberle marcado, en el partido anterior, el gol del empate a Patronato, en un recordado cotejo en el que San Martín terminó llevándose un 3 a 3 después de ir perdiendo 3 a 0.
Más adelante, Pons abriría el camino para la remontada histórica del 1° de diciembre del 2018, cuando Atlético ganaba cómodamente el clásico 2 a 0. Aquella vez, el ex San Miguel aprovechó un rebote largo del Laucha Lucchetti para anotar el descuento en un momento clave del partido.
Ya en 2019, anotaría goles a Huracán y Boca, sumando 4 goles en la máxima categoría del fútbol argentino. Esta buena imagen fue la que generó su renovación de cara a la temporada 19/20 de la Primera Nacional.
Bajo las órdenes de Orsi y Gómez (sus técnicos en Flandria), Luciano arrancó, otra vez, fuera de la cancha. Justamente, en el debut frente a Villa Dálmine, ingresó cuando promediaba la segunda mitad y anotó el gol del triunfo agónico, metiendo presión a los entrenadores que un par de fechas después lo empezaron a elegir como el 9 de titular del equipo.
Durante la campaña de 21 fechas, el atacante marcó 12 goles, convirtiéndose en el tercer máximo artillero del certamen, solo detrás de Pablo Magnin de Sarmiento (15) y Pablo Vegetti de Belgrano (14).
En este mismo campeonato, Pons ingresó en el selecto club de jugadores que vistiendo la camiseta del Santo convirtieron tres goles en un mismo partido. La víctima fue Quilmes que sufrió la noche inspirada en la que él y su compañero de ataque, Gonzalo Rodríguez, se combinaron en cuatro oportunidades, para una goleada que ilusionaba a medio Tucumán.
De todas formas, si San Martín aún aspira a que le reconozcan el legítimo derecho de ascender tras haber sido el mejor equipo del campeonato, es en gran medida, gracias a los importantes goles de Luciano Pons.
Hoy, la falta de previsibilidad generada por la propia AFA, sumado a las crisis económicas que, en todos los ámbitos, viene generando la pandemia, han propiciado que un jugador con pasta de ídolo deje la institución casi por la ventana y sin la despedida merecida, tanto por él, como por la gente.








