“No hicimos una movilización, hicimos una protesta sin romper la cuarentena”, aclara rápidamente Ariel Argañaraz, referente de Barrios de Pie, organización social que esta mañana se manifestó frente a Casa de Gobierno para exigir el pago a los trabajadores de la economía popular que no perciben sus ingresos desde hace 45 días y continúan prestando servicios en merenderos y comedores de la Provincia. “No queremos generar conflictos, sólo generar respuestas”, subraya.
“No nos movilizamos a gran escala porque eso sí sería no respetar el aislamiento. Fuimos con 150 compañeros, para reclamar el pago a operadores comunitarios que participen de programas de la Provincia que hace 45 días que no tienen novedades de pago desde el Poder Ejecutivo: fuimos a Casa de Gobierno respetando las medidas de seguridad, con un distanciamiento de un metro y medio con nuestras consignas y pancartas, de forma organizada”, detalla Argañaraz, en diálogo con eltucumano.com.
Desde Barrio de Pie denuncian que “hace más de 45 días que exigimos al Gobierno que destine presupuesto a programas para abonar en tiempo y forma, siempre nos dicen que se va a solucionar pero ya han pasado varios días”. El referente puntualiza que dialogaron el fin de semana y hoy nuevamente tras la protesta con la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse, demandando respuesta para sus más de 400 compañeros y sus familias que muchas veces depende de ese único ingreso.
Argañaraz detalló que la funcionaria provincial enumeró las inyecciones económicas de los programas de gobierno provinciales y nacionales, incluyendo bono de emergencia e incrementos en la Tarjeta AlimentAR. “Son medidas que apoyamos y muchos compañeros han sido beneficiados, pero este programa de operadores comunitarios depende de Presupuesto de la Provincia y es muy injusto que los compañeros estén sin cobrar”, apunta.
Los trabajadores de los comedores –detalla- tienen una carga horaria en 130 centros comunitarios, donde brindan asistencia a 6.400 niños. “No queremos fomentar la cultura de no trabajar”, enfatiza el dirigente.
Así anticipaban la manifestación de este miércoles, en plena cuarentena.
“Desde viernes hasta ayer hicimos todo lo necesario para que nos den respuesta, pero no nos quedó otra que manifestarnos hoy respetando la cuarentena. Hubo diálogo telefónico con las autoridades y se han comprometido a recibir el lunes a una comisión de compañeros para adelantar algunos temas. El pago se estaría garantizando el miércoles 15: ese es el compromiso”, destaca Argañaraz, y aclara: “levantamos la jornada, pero no queremos ser ingenuos, aceptamos su palabra, pero si no cumplen vamos de nuevo a ver de qué forma reclamamos lo que nos parece justo”.
Tras la “protesta organizada” reflexiona que “el Gobierno te entiende o te da respuesta cuando la gente está en la calle. Que pase la cuarentena implica que se sumen los días sin cobrar”.
“El aislamiento uno lo respeta, pero trabajamos con sectores muy postergados, gente que depende de changas y tareas quizás sencillas pero que les dan un ingreso: a veces no ven si hay aislamiento o no, porque cuando pega el bolsillo, si tenés hambre y el Estado no acompaña difícilmente puedas respetar una cuarentena”, resume, antes de destacar que con las últimas “inyecciones” del Gobierno mucha gente se quedó en sus casas sin la “ansiedad” de cobrar rápido.
Para finalizar, Argañaraz apunta que desde Barrios de Pie ofrecieron café caliente a los jubilados que hicieron filas en los bancos y repartieron alcohol en gel a partir de la donación de un ingenio tucumano, tarea que repiten en los barrios periféricos del sur y de la capital.
“Así mostramos que estamos a disposición de las autoridades provinciales y municipales, cuando faltan manos ayudamos. No es nuestra naturaleza quedarnos en casa a ver pasar la crisis: estamos en las calles y en los merenderos, siempre con las precauciones del caso y a la altura de las circunstancias. Para que la gente se quede en casa, entendemos que tiene que tener la panza llena”, concluye.