La Municipalidad ordenó retirar el doble vallado que protegía la demolición del Buen Pastor
Polémica decisión
La Dirección de Catastro de la Municipalidad ordenó recortar el vallado que ella misma había autorizado ante el posible desprendimiento de la cornisa. El Arzobispado, la empresa de demolición y la encargada del vallado deslindan responsabilidades ante el peligro de derrumbe. Un informe técnico asegura que existe riesgo de colapso. El antecedente trágico del ex cine Parravicini.
El mal estado general de la propiedad de 1889 hoy representa un peligro para los transeúntes.
En medio de una creciente discusión ciudadana por la demolición de conspicuos edificios de la ciudad, y sin que mediara explicación alguna, el director de Catastro de la Municiapalidad de San Miguel de Tucumán Pablo Lazarte ordenó el retiro del vallado protector en doble altura que rodeaba el edificio de la congregación del Buen Pastor, ubicado en la esquina de Salta y Mendoza (foto), dejando al descubierto la zona a demoler a pesar de las advertencias del Arzobispado y un informe técnico en contrario.

El vallado especial había sido colocado dos semanas atrás a raíz de un pedido del Arzobispado de Tucumán, propietario del inmueble, ante la Dirección de Catastro Municipal de la capital por la demolición parcial del inmueble ante “la posibilidad cierta de un colapso” de su añeja y deteriorada estructura.
Por ello, y ante el posible desprendimiento de parte de la cornisa, Catastro municipal había autorizado la instalación de vallas especiales de doble altura en todo el frente de la propiedad a pedido de la Iglesia tucumana.
Sin embargo, el pasado 10 de Julio llegó la contraorden del director de Catastro que se produce en un contexto de temor de los vecinos de San Miguel de Tucumán, quienes aún recuerdan la muerte de tres personas cuando se les cayó encima la fachada del ex cine Parravicini el 23 de mayo de 2018. Desde entonces, cada grieta genera temor, denuncias o pedidos de demoliciones por parte de propietarios y de cualquier vecino de la ciudad.
La incomprensible medida del director de Catastro fue acatada de inmediato pero tanto la empresa encargada de la demolición como la responsable de la instalación de la cerca perimetral dejaron asentada su delimitación de responsabilidad civil en caso de accidente por desmoronamiento del edificio (foto).

Lo curioso es que este tipo de vallado de doble altura abunda y puede verse y verificarse por toda la ciudad de San Miguel de Tucumán sin siquiera verificarse una obra detrás que justifique la protección.









