Top

Tras un año retirado, un ex Atlético Tucumán regresó al fútbol

historia de vida

Cristian 'Kity' Villagra, que decidió abandonar la práctica profesional luego de la muerte de su hermano Gonzalo, juega en un equipo de su ciudad natal.

Villagra contra River en un encuentro jugado en Buenos Aires.-





A casi un año de haber abandonado la práctica profesional del fútbol, el ex Atlético Tucuman, Cristian Kity Villagra decidió ponerse los cortos y regresar a la canchas en el equipo 9 de Julio de Morteros, su ciudad natal ubicada al noreste de Córdoba y que disputa la liga Regional de San Francisco.

La última camiseta que el lateral vistió fue la del Decano, club donde le tocó vivir enormes alegrías deportivas al jugar la Copa Libertadores y disputar una final de Copa Argentina; pero también complicados momentos familiares.

En febrero de 2018 Kity decidió ausentarse de las canchas cerca de un mes luego de que se sometiera a un trasplante de médula osea para su hermano Gonzalo. El fallecimiento de Gonza, en junio de ese año, fue el detonante para que el defensor izquierdo decidiera dejar dejar de jugar al deporte que ama, y con el que supo estar enojado. 

Kity junto a su hermano Gonzalo.Foto TyC Sports.-

“En un principio sentí culpa porque yo realmente no pasé mucho tiempo con mi hermano por estas cuestiones de jugar profesionalmente, que tenés que viajar o estar en otros lados. Y en un momento llegué a echarle la culpa al fútbol de lo que había pasado con mi hermano, de no haber compartido más tiempo. Así que también fue por eso que uno estaba mal en ese momento”, le confesó Villagra a Hernán Laurino, periodista de La Voz.

-¿Cómo se fue dando este regreso después de haberte retirado por la situación de tu hermano?

-Yo tenía mi idea de volver a vivir a Morteros. Mariano (Cambursano, el DT) junto con los dirigentes me dijeron si quería venir a entrenar, para que me mueva y pueda despejar la cabeza. Luego se dio la posibilidad de poder volver a jugar. Sinceramente, no estaba 100 por ciento metido, no lo sentía, me costaba. Con el transcurso de los días, de los meses, me fui sintiendo cómodo. Y gracias a ellos es que estoy volviendo a jugar a la pelota. Me costó, porque ya va a hacer casi un año que no jugaba un partido de 90 minutos. Si bien no es el mismo nivel, tenés que correr y jugar al fútbol, que es casi lo mismo. Ahora estoy agarrando ritmo, ya me está gustando más. Me estoy sintiendo más cómodo. Estoy contento por eso.

-Tuviste ofertas para volver al fútbol profesional, y las rechazaste. ¿Por qué?

Yo en realidad tenía que volver a Atlético Tucumán en su momento. Y justo pasa lo de mi hermano. Después pasaron seis meses y me seguían esperando en Tucumán. Ya después tampoco tenía cabeza y tampoco creo que tengo cabeza ahora para jugar en nivel profesional. Sé lo que te exige y hoy en día no estoy preparado. Así que tomé la decisión de no seguir jugando profesionalmente y quedarme acá en Morteros.

Tras la muerte de su hermano en junio del año pasado y con el transcurso de los primeros meses, “Kity” recibió varios llamados para volver a jugar. Atlético lo esperaba, y también se sumaron propuestas de Tigre, de Rosario Central y también Eduardo Coudet, ex compañero y amigo que quiso llevarlo a Racing de Avellaneda. Villagra agradeció y dijo no.

-¿Cómo se fue dando este regreso después de haberte retirado por la situación de tu hermano?

-Yo tenía mi idea de volver a vivir a Morteros. Mariano (Cambursano, el DT) junto con los dirigentes me dijeron si quería venir a entrenar, para que me mueva y pueda despejar la cabeza. Luego se dio la posibilidad de poder volver a jugar. Sinceramente, no estaba 100 por ciento metido, no lo sentía, me costaba. Con el transcurso de los días, de los meses, me fui sintiendo cómodo. Y gracias a ellos es que estoy volviendo a jugar a la pelota. Me costó, porque ya va a hacer casi un año que no jugaba un partido de 90 minutos. Si bien no es el mismo nivel, tenés que correr y jugar al fútbol, que es casi lo mismo. Ahora estoy agarrando ritmo, ya me está gustando más. Me estoy sintiendo más cómodo. Estoy contento por eso.

"Acá soy uno más, un vecino cualquiera de Morteros. Y más ahora que ya no juego en Primera. Acá soy feliz. Siempre en mi carrera cuando tenía unos días me venía a Morteros. Hasta desde Ucrania (jugó en el Metalist de ese país desde 2010 a 2015) me venía derecho, ja. Nunca me vieron en una playa. Yo me venía un mes a Morteros", cuenta el defensor que a pesar haber estado sólo un año en Tucumán, supo ganarse un lugar en el corazón de los hinchas de 25 de Mayo y Chile.