El federalismo, bajo la lupa a la hora de repartir subsidios en tiempos de ajuste
Fondos públicos
El Gobierno Nacional quiere que los gobernadores asuman el costo del Incentivo Docente que ronda los $20.000 millones. Además, de los $75.000 millones en subsidio de transporte, transferirá $11.000 millones a Buenos Aires y Capital Federal.
Los ministros Frigerio y Dujovne intentan conciliar intereses entre Capital Federal, Buenos Aires y las provincias en épocas difíciles.
Con el objetivo de conseguir el 1,3% del déficit fiscal para el 2019, cifra acordada y exigida por el Fondo Monetario Internacional, el Gobierno Nacional puso en marcha su plan de recortes para el presupuesto del próximo año.
Luego de un par de reuniones con los ministros de economía de las provincias, Nación acordó traspasar el costo de la mitad de los subsidios del transporte urbano a Capital Federal y Provincia de Buenos Aires, distritos que deberán asumir $11.250 millones que financian los colectivos y trenes metropolitanos.
La administración central gasta por año en subsidios al transporte unos $75.000 millones, de los cuales el transporte urbano se lleva $45.000 millones y el de larga distancia unos $30.000 millones.
De la totalidad de subsidios urbanos, transferirá la mitad a las provincias, o sea $22.500 millones. El 50% de este monto será absorbido por los distritos conducidos por María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, que en la actualidad tienen $40.000 millones más en subsidios que el resto del país, según le recordó el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, al presidente Mauricio Macri en una reunión en junio.
Un informe publicado por La Voz del Interior, estimó que en el mes de abril los subsidios dinerarios a la oferta (concesionarios del transporte) y a la demanda (los pasajeros) totalizaron $ 5.858 millones, de los cuales $ 4.568 millones fueron para el Gran Buenos Aires (Amba) y para la Caba, mientras que los restantes $ 1.290 millones tuvieron como destino todo el interior. Esto en porcentaje significó el 78,91% se quedó en Buenos Aires y el 21,09% fue al interior.


Hasta el momento está decidida la transferencia a Buenos Aires y a la ciudad de Buenos Aires de las empresas de distribución eléctrica Edenor y Edesur; también deberán hacerse cargo -como ya es en el resto del país- del gasto de la tarifa social de agua. La compañía, Aysa, no se transferirá, según informó La Nación.
En contrapartida, la administración central buscará que las provincias asuman $20.000 millones del Fondo de Incentivo Docente; les quitará 25.000 millones de la recaudación de la soja; rebajará parte de los 40.000 millones de obras públicas, y no les permitirán postergar la rebaja del impuesto de ingresos brutos de la última reforma tributaria, tal como habían reclamado.
Según cálculos realizados por Nación, Tucumán tendría el año que viene un recorte de $4.282 millones, por tener un 4,3% de coeficiente de coparticipación de los $54.329 millones que le corresponderían.
Ante esto, el gobernador Juan Manzur criticó estas medidas: "Vemos con preocupación los comentarios a nivel nacional, de que estarían pensando en un recorte de fondos no solo a Tucumán sino a todas las provincias", aseguró el mandatario que luego advirtió que una quita en el giro de fondos pondría en riesgo las instituciones.
"En una publicación se habló de recortes a las provincias y se mencionaba a Tucumán, que hoy no tiene déficit fiscal. Una situación de ajuste de estas características pondría en dificultades el funcionamiento normal de las instituciones en la Provincia de Tucumán. Así que esperemos llegar a un acuerdo para trabajar en forma conjunta con el Gobierno nacional", señaló el mandatario tucumano.








