Macri evitó la fuerte homilía del Arzobispo Sánchez en su paso por Tucumán
9 de julio
El Presidente llegó a la provincia minutos después de que finalizara el Tedeum en la iglesia Catedral. La vicepresidenta Gabriela Michetti ocupó su lugar. Temas sensibles, como la pobreza y el aborto, estuvieron presentes en el sermón.
Foto Secretaría de Comunicación.-
La visita del presidente Mauricio Macri para este 9 de Julio no fue completa. El mandatario Nacional llegó a Tucumán alrededor de las 11 de la mañana, hora que le sirvió para estar ausente durante el duro mensaje que la Iglesia envió durante el Solemne Tedeum que se realizó en la Iglesia Catedral.
Gabriela Michetti, que había llegado a la provincia en la noche de ayer, fue la encargada de escuchar en persona la homilía del Arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, que rechazó el aborto y habló de la pobreza que se encrudece por la actual situación económica del país.
A pesar que Michetti se expresó en reiteradas oportunidades contra de la legalización del aborto, en algunas ocasiones de manera polémica, debió escuchar las fuertes palabras del monseñor, que durante varios pasajes de su mensaje repitió la frase “toda vida vale”, y tildó al aborto como “muerte”.
Gabriela Michetti durante el Tedeum. Foto Secretaría de Comunicación.-“La dignidad de todo ser humano debe ser respetada desde su concepción hasta la muerte natural. No a la muerte. El aborto es la muerte de un inocente, de un niño y de un argentino y nadie tiene derecho a eliminar la vida de un ser humano. No nos engañemos ni nos dejemos engañar. La verdad es la que nos hace libres”, señaló Sánchez reiterando la postura de la Iglesia contra el debate al que el Gobierno Nacional dio vía libre para discutir y que ya cuenta con media sanción del Congreso.
“¿Cuántos argentinos se han expresado a favor de la vida? Los tucumanos fuimos testigos el 10 de junio pasado ¿Cuántos jóvenes y ancianos? ¿Cuántos médicos?, que expresaron ‘no cuenten conmigo para el aborto’. Nos respetemos como hermanos. Convivamos como hermanos en esta sociedad. Generemos la cultura de la vida y el encuentro, porque vale toda vida”, agregó el monseñor que también envió un mensaje a los senadores, que a mediados de agosto debatirán el proyecto de Intervención Voluntaria del Embarazo.
“Que el señor ilumine la mente y la voluntad de nuestros senadores y nuestras autoridades para que votemos siempre por la vida y defendamos siempre a la vida, porque toda vida vale”, reiteró.
El monseñor Carlos Sánchez durante su homilía. Foto Secretaría de Comunicación.-La legalización del aborto no fue lo único a lo que el Arzobispo tucumano se refirió, ya que la pobreza también fue un tema que recriminó en un contexto de crisis cambiaria y una inflación que castiga principalmente a los que menos tienen.
“Hoy también es compleja la situación que nos toca vivir como Nación, pero necesitamos encontrarnos, escucharnos, dialogar y buscar juntos el bien común de todos los argentinos, no de unos cuantos y no de los que más gritan y están en la tele, también escuchando la voz de los que no tienen voz, de los inocentes en el seno materno, de los más vulnerables y marginales de nuestra Patria, de los que se sienten lejos de las oportunidades, de los que viven en la marginalidad y tirados en las esquinas, en los adictos y los que revuelven la basura para encontrar qué comer”, describió Sánchez.
Luego agregó: “Especialmente los que tenemos responsabilidades en la conducción de la Patria, necesitamos transitar un esforzado camino de encuentro y reconciliación para volver a encender el corazón en los ideales de fraternidad, vida digna para todos y el trabajo desinteresado y firme por el Bien Común”.
Una vez que tocó suelo tucumano, el presidente fue recibido por Manzur en el aeropuerto y luego ambos se dirigieron al Museo de la Casa Histórica donde rindieron homenaje a los Próceres de la Independencia, esquivando la iglesia donde minutos antes el Tedeum se había llevado a cabo.







