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Micros de larga distancia bajarán los precios para competir con las low cost

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El Gobierno autorizó a las empresas cambiar la banda tarifaria lo que les permitirá tener más flexibilidad para dar promociones y atraer más pasajeros.

Foto La Gaceta.-





Con la llegada de las aerolíneas low cost al país, los micros de larga vieron amenazada su actividad ante la disminución de pasajeros que se volcaron a los aeropuertos por los competitivos precios.

Ante este panorama, el Gobierno Nacional decidió cambiar la banda tarifaria para el transporte de pasajeros de larga distancia, ampliando los valores mínimos y máximos con respecto a la tarifa media por kilómetro, abriendo la puerta a la posibilidad de crear lanzar promociones y así atraer pasajeros, algo que fue tomado como una buena noticia a medias por los empresarios del sector.

"El cambio representa una mejora frente a la banda previa, porque hay más amplitud entre mínimos y máximos. Pero no era lo que habíamos propuesto, queremos ser más flexibles a la hora de bajar precios, para ganar competitividad y pasajeros. Buscamos tener un sistema similar a las aéreas, de varias tarifas, y poder destinar al menos un 20% de las plazas a tarifas promocionales, para quien compra con antelación", explicaron desde la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi).


Los cambios que fueron oficializados ayer en el boletín oficial, establece que, por ejemplo, un valor medio por kilómetro $ 1,104, con un mínimo de $ 0,939 (un 18% menos que la previa en baja temporada) y un máximo de $ 1,657 (un 4,2% más que anterior, en alta). Antes, en temporada baja, la media era de $ 1,215, con un mínimo de $ 1,154 y máximo de $ 1,458, y en alta estaba fijada en $ 1,325 por km, con una mínima de $ 1,259 y $ 1,590, explicaron desde la Celadi.



Un pasaje de micro a Buenos Aires desde Tucumán, ida y vuelta, en una unidad semicama tiene un valor de $1633, que con esta nueva amplitud tarifaria podría costar como mínimo $1180 y máximo de $2082, según los nuevos valores establecidos. 

Las empresas aducen que enfrentan graves problemas financieros, ya que la cantidad de pasajeros se reduce año a año y, por tratarse de un servicio público y regulado, deben viajar a algunos destinos con muy baja ocupación, sin rentabilidad.