Debido a las inundaciones que afectaron al litoral y el norte argentino, la producción citrícola sufrirá una caída del 10% este año, según estimaciones informadas por la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus).
Los números que manejan en la Federación marcan que este año se llegará a las 2,6 millones de toneladas de cítricos producidos, mientras que el año pasado estuvieron en el orden de las 3 millones de toneladas. El promedio de producción de los últimos 10 años rondaba las 3,5 millones de toneladas anuales, donde cerca del 60% del total pertenece a limones.
Durante 2016, la Argentina exportó a diversos destinos 114.500 toneladas de cítricos dulces (principalmente naranjas y mandarinas) y 280.000 toneladas de limones, segmento en el que el país se posiciona como el primer productor mundial.
Este año, el Ministerio de Agroindustria de la Nación confirmó que la Argentina podrá exportar nuevamente cítricos a Brasil, un mercado que se encontraba cerrado desde 2009 por cuestiones sanitarias. Esta noticia, más la reapertura de los Estados Unidos para los limones del norte, generó optimismo en el sector pese a las inundaciones, más allá de que en lo inmediato no vayan a impactar en la producción.
"Estos procesos son paulatinos y llevan su tiempo para incrementar la producción. Hoy tenemos capacidad para abastecer esos mercados, porque siempre está la chance de reducir la parte que abastece a la producción industrial", afirmó
José Carbonell, presidente de Federcitrus, en declaraciones al diario “
El Cronista”. Además, agregó que se trata de un sector sólido, con bajo endeudamiento y en buenas condiciones financieras que "permiten imaginar una respuesta apropiada a la apertura de mercados".