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Pasó de vender muffins en el colectivo a tener su propio emprendimiento

HISTORIA DE VIDA

La historia de una mujer que tuvo que luchar y reinventarse para hacerse cargo de su hijo.




Mariel Briggs, paso de vender muffins en los colectivos a tener su propio emprendimiento de puntos de venta ambulantes. De esta forma, el sueño por tener su propia empresa empezó a ser realidad.

"Muffin's" es un pequeño emprendimiento en camino a convertirse en una empresa. Cuenta con siete puestos móviles en los que trabajan siete chicos que, gracias a este proyecto, tienen un empleo.

Los vecinos pueden encontrar los carros y mesas por los siguientes calles: Crisóstomo y Congreso; Jujuy  y Crisóstomo; Chacabuco y Crisóstomo; Buenos Aires y Crisóstomo; el Parque Guillermina; y frente a Canal 10 y en avenida Aconquija 1800, en Yerba Buena. También se puede hacer pedidos al número 3815128609. 

La página de Facebook cuenta con más de 10.000 seguidores y sigue en aumento. La meta principal es poder tener un espacio físico para establecerse como una empresa oficial y poder seguir aportando empleo a más jóvenes con desigualdad de oportunidades.

"Queremos seguir creciendo y ser el día de mañana una empresa que venda productos hechos en casa, pero es una tarea que lleva su tiempo. El primer paso es poder comprar una amasadora y crear más variedad, para eso debemos seguir el mismo camino por el cual se empezó hace años. El día de mañana, el principal objetivo es poder tener una panadería o por lo menos un local que pueda vender estos productos y que las personas se sientan identificados con el sabor", comentó Mariel, que aún se sube a los colectivos a ofrecer su producto.



Historia de vida

Mariel Briggs nació en Buenos Aires pero la necesidad económica la llevo a viajar e instalarse en Tucumán. En poco tiempo, se embarazó y con 23 años empezó a perder peso de forma extraña. Según los médicos, era producto del estrés. Luego de tener a su hijo, las complicaciones aumentaron: su estado de salud no le permitía producir leche materna, por lo cual la única solución era comprar leche en polvo especial, algo muy costoso.

Afligida principalmente por su hijo, observó cómo algunos jóvenes se subían a los colectivos a vender golosinas. Esto fue suficiente para motivarse y seguir esa línea de trabajo. Aprendió lo que tenía que saber y salió a "batallar". Cada vez que Mariel abordaba un colectivo contaba su historia a los pasajeros para obtener colaboración.

La venta de golosinas no fue suficiente y tuvo que idear otra forma de ganar dinero. Fue así como término cocinando y vendiendo los famosos muffin's, bajo el lema "Muffins variados y caseros, para el que guste de algo rico y nutritivo en el camino". A este trabajo se le sumaron Mateo y Eliseo, dos amigos que venden en otros puntos de la ciudad y que hoy forman parte de esta pequeña empresa.