También en Tucumán, marchan en contra de la reducción de la pena a genocidas
Organismos de Derechos Humanos convocan a la marcha en Plaza Independencia, que acompañará a la histórica ronda de las Madres de Plaza de Mayo en todo el país, tras decisión de la Corte Suprema Justicia que favorece a condenados por crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
Los organismos de Derechos Humanos de Tucumán convocan a concentrar hoy en Plaza Independencia a las 19 en repudio a la decisión de la Corte Suprema de otorgar el beneficio de reducción de pena conocido como 2x1 para condenados a crímenes de lesa humanidad.
“No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos”, será la consigna de la marcha que acompañará a la histórica ronda de las Madres de Plaza de Mayo, comenzará a las 20, una hora después del encuentro, en concordancia con las marchas en todo el país.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró ayer aplicable el cómputo del 2x1 para la prisión en un caso de delito de lesa humanidad. Y eso podría sentar un claro precedente para los represores condenados en Tucumán.
Se trata del un fallo que la Corte aplicó sobre el proceso de Luis Muiña, un civil que formó parte del llamado “grupo Swat”, que operó en el Hospital Posadas. Su intervención en el hospital consistió en el secuestro de 22 personas, de las cuales seis continúan desaparecidas. Muiña quedó detenido en octubre de 2007 y fue condenado a fines de 2011 a 13 años de prisión por cinco casos de secuestros y torturas. Fue el propio tribunal Oral Federal 2 el que le computó la pena ya reducida. Luego la Sala IV de la Cámara de Casación lo revocó, y dijo que tenía que cumplir la pena. El condenado llegó en queja hasta la Corte. Desde el año pasado gozaba de libertad condicional.
La decisión de la mayoría fue constituida por los ministros Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti (los dos últimos se sumaron durante el gobierno de Maurico Macri). En disidencia votaron los jueces Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda, quienes señalaron que la reducción no es aplicable a los delitos de lesa humanidad.

Esta medida tomada por la Corte Suprema está en consonancia con lo que la Conferencia Episcopal viene tratando esta semana, en su reunión en Pilar, bajo el slogan de “La cultura del encuentro”, donde se propone una reconcialiación con los condenados, algo que los organismos de Derechos Humanos repudiaron ya que se dio espacio a que los defensores de genocidas y aquellos que defienden la idea de la “guerra sucia”.







