Al Decano no se le cayó una idea
Atlético volvió a jugar mal en el Monumental ante un Gimnasia que vino a hacer su negocio.
Foto: ESPN
La lluviosa noche del Monumental terminó con un sabor amargo para los hinchas de Atlético y no solo por el resultado, sino también por la deslucida de un equipo al quien no se le cayó una idea a la hora de crear fútbol.
En los papeles, se creía que la dupla entre Emanuel Molina y David Barbona le iban a dar el juego necesario para la creación de los ataques del Decano, pero lejos estuvo de verse eso. Ellos nunca se juntaron, como contra Temperley, y la floja labor de sus compañeros tampoco acompañó.
Nery Leyes se convirtió en el motor del equipo hasta en los ataques. El volante central terminó haciendo el doble trabajo de recuperar y crear, tarea que ni Guillermo Acosta, ni Rodrigo Aliendro pudieron hacer con claridad en toda la noche. Y eso se notó. Con un Barbona impreciso y un Molina aun con poco ritmo, las ideas de juego cayeron. Mucho más si a eso le sumamos que Leonel Di Plácido no pudo desbordar nunca por su sector.
La defensa volvió a mostrar fisuras. El pase entrecortado de Lorenzo Faravelli para el gol de Nicolás Mazola, fue una descoordinación total de la última línea a la hora de tirar el offside. Leandro Zampedri estuvo solo toda la noche, nunca encontró un compañero para descargar.
Las cosas se complicaron más aun después del tanto del Lobo. Gimnasia casi que ni movió la doble línea de cuatro de su campo de juego. No le dio espacios a Atlético que no supo resolverlo.
Ahora habrá una semana para preparar el partido ante Rosario Central, en el arranque de la seguidilla de encuentros consecutivos que tendrá el Decano. ¿Cómo hará Lavallén para volver a generar el fútbol que llegó a tener?






