Jaldo rechazó el pedido de intervención a Graneros y cruzó a la oposición: "Para opinar de Tucumán hay que estar en Tucumán"
El gobernador condicionó cualquier medida institucional a los avances judiciales tras las agresiones denunciadas por el diputado libertario Gerardo Huesen. Reclamó prudencia a la Legislatura, cuestionó las opiniones por redes sociales hechas desde Buenos Aires y cargó con dureza contra los dirigentes opositores y las internas de su propio espacio.
Osvaldo Jaldo.-
Los incidentes registrados en el municipio de Graneros desencadenaron una inmediata repercusión institucional en Tucumán y abrieron un nuevo round entre oficialismo y la oposición. El episodio tuvo lugar durante una recorrida del diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA), Gerardo Huesen, junto a su comitiva. Según la denuncia policial radicada por el parlamentario, la delegación sufrió bloqueos con vehículos, amenazas y agresiones físicas por parte de manifestantes que responderían a la intendente peronista Raquel Graneros, lo que obligó a los dirigentes a refugiarse en la comisaría local, donde persistieron los conflictos. Por su parte, fuentes de la Intendencia de Graneros desmintieron de forma categórica cualquier vinculación con lo ocurrido, negaron que los involucrados perciban fondos municipales y señalaron que ni siquiera estaban al tanto de la visita del legislador.
La gravedad de las acusaciones motivó la rápida reacción de la oposición. A petición del presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, el legislador José Macome (Compromiso con la Libertad) ingresó un proyecto de ley por mesa de entradas de la Legislatura solicitando la intervención del Departamento Ejecutivo Municipal y del Concejo Deliberante de Graneros. La iniciativa parlamentaria fue respaldada por las firmas de dirigentes opositores como José Cano, Agustín Romano Norri, Raquel Nievas, Manuel Courel, José Seleme, Claudio Viña, Walter Berarducci, Ricardo Bussi y Eduardo Verón Guerra. Encuadrado en los artículos 67 inciso 25 y 139 de la Constitución provincial, junto a los artículos 50 y 51 de la Ley Orgánica de Municipalidades (N° 5.529), el proyecto propone facultar al Poder Ejecutivo a designar un comisionado interventor, ordenar una auditoría integral contable y patrimonial sobre la gestión saliente, y convocar a nuevas elecciones para normalizar el municipio bajo el argumento de una alteración del orden institucional.
Frente al avance de esta iniciativa y al clima de tensión, el gobernador Osvaldo Jaldo sentó una postura enfática respecto a la situación judicial y al marco institucional vigente. Al evaluar las actuaciones en marcha, el mandatario precisó el estado del caso ante los medios: "Hubo dos denuncias: una del legislador Huesen y otra de nueve o diez vecinos, las cuales hoy están en el Poder Judicial. Yo no estuve en el lugar del hecho y no voy a opinar hasta que la Justicia nos dé un indicio de lo que allí pasó, porque hay cosas que se dicen de un lado y del otro".
A pesar de evitar pronunciarse sobre la mecánica de los hechos hasta contar con peritajes judiciales, el titular del Poder Ejecutivo fijó un principio categórico sobre la convivencia democrática y el rechazo a cualquier acto violento: "Repudio todos los hechos de agresión, vengan de donde vengan y sea la víctima cual fuese. En democracia no podemos permitir que un diputado nacional ni ningún tucumano sea agredido. Cualquier ciudadano que camina por las calles de nuestra provincia debe ser respetado. Estamos en contra de toda violencia porque Tucumán es una provincia de paz social".
Respecto al pedido concreto planteado en la Legislatura para desplazar a las autoridades municipales de Graneros, Jaldo remarcó la división de poderes y las competencias del Poder Ejecutivo provincial: "Pedidos puede haber muchos, pero la facultad exclusiva de tomar una decisión es del Gobernador de la Provincia, salvo que haya una ley de la Legislatura que así me lo indique, cosa que hoy no ocurre. Soy muy respetuoso de las presentaciones de los legisladores, pero les sugiero prudencia".
En el marco de su respuesta, el mandatario apuntó contra los dirigentes y sectores que vertieron opiniones sobre el conflicto a la distancia o a través de plataformas virtuales: "Para opinar de Tucumán hay que estar en Tucumán, no por Twitter o por redes desde Buenos Aires. Confunden los lugares y opinan desde el desconocimiento. Este Gobernador va a hacer lo que la ley mande, va a bregar por la paz social en nuestra provincia y el que las hace, no hay duda de que las debe pagar".
El abordaje de lo ocurrido en Graneros se dio en simultáneo con una profunda defensa de la gestión provincial y un duro embate dirigido hacia los sectores opositores encabezados por el cisnerismo, Juan Manzur y LLA. Al analizar el rol de los partidos opositores en la provincia y su relación con el Gobierno nacional, Jaldo sostuvo que esos espacios deben dar explicaciones sobre sus aportes reales a la provincia: "Los partidos de la oposición, son ellos quienes tendrán que decirle a los tucumanos en estos tres años que ya un partido de la oposición es gobierno a nivel nacional. Tendrá que decirles a los tucumanos qué trajeron ellos por gestión propia de ellos, que no quieran utilizar gestiones de este gobernador para decir que han traído".
Asimismo, el Gobernador dirigió cuestionamientos hacia las internas de su propia fuerza política, apuntando, sin nombrar, al senador Manzur, que reapareció en la escena pública tras años de ausencia: "Hay algunos otros dentro de mi espacio que estuvieron, no sé si de vacaciones o atendieron sus cosas particulares, pero de hace tres años que no estaban en Tucumán, y hoy vienen a hablar de los problemas de la gente y que la gente está perdiendo la esperanza".
En esa misma línea, remarcó la madurez del electorado y la necesidad de priorizar la agenda ciudadana por encima de las disputas partidarias: "A la gente hay que decirle la verdad, los tucumanos ya no comen vidrio, los tucumanos quieren lo mejor para su familia. Los tucumanos hoy quieren que los políticos estén a la altura de las circunstancias, que los políticos miren más hacia la gente".
A la hora de definir las prioridades de su administración, el mandatario subrayó que Tucumán mantiene un contexto de estabilidad institucional y social: "es una provincia que garantiza seguridad jurídica, garantiza la propiedad privada, trabaja con el sector privado, una provincia que no tiene corte de ruta, una provincia que no permite usurpaciones". Sin embargo, reconoció la necesidad de redoblar los esfuerzos oficiales: "No hay duda de que tenemos que mejorar. Siempre vamos por más, un mayor sacrificio para buscar una mejor calidad de vida. Esto es una lucha día a día, es una lucha permanente".
Frente a las críticas a su estilo de gobierno, Jaldo reivindicó la presencia territorial de las distintas áreas del Estado provincial: "Tendré muchas cosas que corregir, tendré muchos defectos, pero nadie puede decir que no es un gobernador presente". En ese sentido, ejemplificó la intervención del Ejecutivo ante distintas contingencias: "Si hay problema de salud, lo atiende. Si hay un problema de educación, lo atiende. Si hay un problema de seguridad, lo atiende. Y si hay problema de inundación, es un gobernador que está al frente". Además, ponderó la articulación con las actividades productivas: "Si el sector privado tiene problemas, somos los primeros en hacer las gestiones a nivel nacional para traerle soluciones a nuestros productores, a los que producen, industrializan y comercializan".
El panorama político trazado por el mandatario incluyó también un análisis sobre el impacto del contexto económico internacional y sus repercusiones en la economía regional. Hizo especial mención a la volatilidad de los mercados energéticos: "Hoy tenemos un mundo en guerra, hoy tenemos elementos que tienen que ver, como la energía, como el petróleo, que el barril del petróleo de 60 dólares pasó casi a 100 dólares, y esto impacta en los costos de producción". Ante ese escenario, definió que "Es momento de esfuerzo y de sacrificio".
Finalmente, el Gobernador repasó el avance de las obras públicas ejecutadas en el territorio provincial, entre las que citó los trabajos en el aeropuerto, la nueva terminal de ómnibus, la repavimentación de la ruta 307 hacia los Valles Calchaquíes y la continuidad de programas habitacionales como Procrear. A modo de balance de su administración, concluyó: "Nos faltan cosas, sí, pero se están haciendo cosas que en la historia se hicieron", reafirmando que "Este gobierno provincial es un gobierno en marcha, un gobierno que da soluciones y un gobierno que llega a la gente".






