Para Milei, el Gobierno no es responsable de la alta morosidad de las familias argentinas
"Dije lo que iba a hacer y lo hice", se defendió el Jefe de Estado en el marco del acto por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Javier Milei en Rosario. (Foto: Sebastián Granata - Clarín)
El presidente Javier Milei viajó a Santa Fe y la noche del viernes encabezó el acto por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario. En su discurso, el líder libertario aseguró que el Gobierno Nacional no es responsable de la alta morosidad de las familias argentinas.
"Dije lo que iba a hacer y lo hice", enfatizó Milei, y planteó que "acá no están acostumbrados a cumplir lo que prometen". En Jefe de Estado se jactó de que "hace 17 meses seguidos que crecemos", y chicaneó: "Entiendo que me odien y hasta puedo tener argumentos adicionales para que lo hagan, pero los datos son los datos".
En ese sentido, ratificó que el Gobierno no es responsable de la alta morosidad: "No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad. Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de ‘repugnante’ y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno cuando el Gobierno anunció la política que iba a hacer y la cumplió", manifestó.
"¿Ustedes recuerdan todas las cosas que hicieron los que quieren que volvamos al pasado? Ahora entramos como imbéciles nuevamente diciendo: ‘No, el problema es la morosidad’. Me niego a creer que seamos tan pelotudos", insistió el libertario.
En esa línea, Milei recalcó: "La discusión pasó a si las tasas son de mercado o usurarias. Ahí apareció la figura del usurero. ¿Quién es el usurero? Aquel que cobra tasas por encima de lo que sería la tasa normal. ¿Y quién define qué es la tasa normal? ¿Alguien se puso a pensar por qué el usurero puede hacer ese tipo de operaciones? ¿No será que hay individuos que no califican en el mercado formal y terminan yendo a un mercado que está dispuesto a tomar más riesgos? Si yo voy a tomar más riesgo, ¿no sería normal que pida más retorno? Obviamente que una transacción más riesgosa va a tener incluida más tasa de interés".
“No puede ser que nos traguemos siempre el mismo verso del socialismo. O maduramos como sociedad o nos destruimos”, expresó, y sentenció: “Se puede definir el año que viene, si quieren ser un país grande hay que abrazar las ideas de la libertad”.
La morosidad crediticia en Argentina atraviesa su nivel más alto en 20 años, consolidándose como un problema estructural debido a la caída de los ingresos reales frente a la inflación y las altas tasas de interés. Según datos oficiales del Banco Central (BCRA) y consultoras financieras a agosto de 2026, la falta de pago afecta a millones de ciudadanos y golpea con especial fuerza al financiamiento digital.
Radiografía de la Morosidad en Cifras
El ecosistema de endeudamiento argentino muestra una brecha crítica entre el sistema bancario tradicional y las nuevas plataformas digitales.
Población afectada: Existen 20,9 millones de argentinos endeudados (bancos y billeteras virtuales), de los cuales más de 6 millones ya se encuentran en situación de mora efectiva (atraso superior a 90 días).
Mora bancaria tradicional: La irregularidad de las familias en los bancos tradicionales ronda el 12,7%. Préstamos personales y tarjetas de crédito representan el 73% de este saldo irregular.
Récord en billeteras virtuales (Fintech): La morosidad en plataformas digitales y prestadores no financieros escaló de forma crítica, superando el 29,6% (prácticamente 1 de cada 3 deudores no puede pagar).
Deuda promedio: Los saldos pendientes promedian los $5,6 millones de pesos por cliente afectado.
Juicios y embargos: En el sector formal, el 41,3% de las deudas ya se encuentra judicializado, lo que derivó en que un 17,2% de esos casos sufra embargos de cuentas bancarias.
Causas Principales del Deterioro
A diferencia de otras crisis de crédito destinadas al consumo de bienes durables o inversión, el escenario actual responde a factores de subsistencia:
Financiamiento para comer: Cerca del 62,5% del uso de tarjetas de crédito se destina exclusivamente a la compra de alimentos básicos. Las familias se endeudan para cubrir gastos diarios esenciales.
Tasas no licuables: Con la desaceleración inflacionaria actual, las deudas fijas y las altas tasas de refinanciación ya no se "licúan" con el paso de los meses, volviendo las cuotas impagables.
Jóvenes, los más afectados: El segmento de menores de 25 a 35 años registra los peores índices; casi el 40% de los jóvenes con créditos activos está en mora, debido a su mayor exposición a microcréditos digitales.







