Por unanimidad, concejales oficialistas y "opositores" autorizaron una ampliación del 15% que puede llevar el gasto municipal de $349.783 millones a $402.250 millones "por la inflación". El destino del millonario incremento del gasto lo decidirá la lapicera de Rossana Chahla. Ocurre en una ciudad que destina a la basura el 31,5% de su presupuesto —$110.000 millones, unos $15.528 por habitante por mes—, más del doble que el promedio de todos los municipios argentinos (13,7% ). El control contable de la caja municipal fue otorgado al estudio Concilio & Sarralde, el mismo estudio contable del Club San Martín, de la ART de la Caja Popular de Ahorros involucrada en escándalos millonarios y del consorcio GIRSU que maneja el negocio de la basura en el Gran San Miguel de Tucumán. El contrato con el estudio de fuertes vínculos con el Cisnerismo impone una cláusula de secreto: la información "en ningún caso podrá ser divulgada". En la misma sesión, el bloque oficialista disminuyó el Presupuesto Participativo de obras que votarán los vecinos y su piso cayó 53,5% -de $8.745 millones a $4.069 millones-.