Para el peronismo, octubre es origen, es identidad, es destino. No es casualidad que lo llamemos "el mes peronista". Pero sí nos quedamos solo en la nostalgia, lo achicamos. La tarea de este siglo XXI es otra.
Aquel octubre del Siglo XX , el día 8, el natalicio del líder, el nacimiento de un Pueblo, un 17 de Octubre de 1945 NO nació un Partido, Nació un Pueblo que se hizo Visible. Los descamisados que cruzaron el Riachuelo no pedían permiso para entrar a la historia, entraban porque la historia les pertenecía. Ese Octubre fundacional marcó a todo el siglo XX argentino, el subsuelo de la Patria sublevado.
En octubre de 1973, Perón vuelve después de 18 años de exilio, de proscripción, de fusilamientos, vuelve viejo, enfermo, pero vuelve para abrazar a TODOS. Perón en Olivos, frente a la Juventud, la CGT y los viejos militantes, dijo algo que estremeció a los propios de Aquel apotema de los ’50 “Para un Peronista no hay nada mejor que otro Peronista”, lo superó en los ’70 con el otro apotema: “Para un Argentino no hay nada mejor que otro Argentino".
El Lider No renegaba del Peronismo. Lo elevaba. Entendió que el peronismo, para sobrevivir al Siglo XX, tenía que dejar de ser facción para ser Nación. Esa frase no fue una claudicación. Fue la más alta síntesis peronista.
El Octubre del siglo 20 es el mes en que los Trabajadores dijeron "acá estamos", en el Siglo XXI, Octubre tiene que ser el mes en que todos los argentinos, Peronistas, radicales, independientes, creyentes y no creyentes, digamos "acá vamos a estar". De un Octubre peronista a un Octubre de todos los argentinos con esperanza.
El Octubre de hoy se vive una Patria en escombros , a un Octubre 2027 en Unidad del Pueblo Argentino.