Fernando Roldán, presidente de la comunidad Guardianes de Perón, pone en valor la creación de la Universidad Obrera Nacional. "Si eras obrero, tenías que conformarte con morir obrero; Perón rompe eso", reflexionó.
Juan Domingo Perón inaugura el ciclo lectivo 1953 de la Universidad Obrera Nacional. (Foto: Agenda Peronista)
El 19 de agosto de 1948 no se creó un edificio, se creó una idea de País. Con la Universidad Obrera Nacional, Juan Domingo Perón pensó en el Siglo XXI.
En pleno 1er.Plan Quinquenal, con una industria nacional en plena expansión, Perón entendió algo que la Argentina liberal le había negado a los trabajadores: hasta 1948, la Universidad de Buenos Aires prohibía el ingreso a Ingeniería a los técnicos egresados del Otto Krause.
Si eras obrero, tenías que conformarte con morir obrero; Perón rompe eso. Su frase lo resume todo: “No es posible que un operario estudie para ser y para morir operario. Es necesario abrir el horizonte a la juventud que trabaja”.
La Ley 13.229, sancionada el 19 de agosto de 1948, crea la Universidad Obrera Nacional dependiente de la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional (CNAOP) y de las Escuelas Fábrica. No era una Universidad más. Era la tercera etapa de formación técnica del obrero.
Su objetivo era clarísimo y quedó escrito en la ley: formación integral de profesionales de origen obrero para satisfacer la demanda de mano de obra especializada de la industria nacional; proveer la enseñanza técnica con docentes formados en la experiencia del taller; y organizar y fomentar la industria con especial consideración de los intereses nacionales.
Pensada para los jóvenes del futuro, del siglo XX y del siglo XXI, tenía requisitos revolucionarios:
- El alumno debía ser obrero, con certificación de la CGT.
- Debía tener trabajo rentado relacionado a lo que estudiaba.
- Las clases eran después del horario fabril.
El título era “Ingeniero de Fábrica”, con teoría de alto nivel y práctica industrial real. Un año después, en 1949, Perón completa la obra con el Decreto de Gratuidad Universitaria. Así, la Universidad se llenó de hijos de obreros, la mayor movilidad social de nuestra historia.
La destrucción
El golpe cívico-militar de 1955, la autodenominada Revolución Libertadora, la interviene. Hubo intentos de cerrarla. El Centro Argentino de Ingenieros rechazó como socios a sus primeros graduados. Se intentó borrar su origen obrero.
Estudiantes y docentes la defendieron en la calle. En 1956 resisten imponiendo el nombre de Universidad Tecnológica Nacional, oficializado recién en 1959.
Desde 1955 hasta 1973, con Perón proscripto, exiliado y su nombre prohibido por decreto, esta obra como toda la obra de formación técnica, fue desfinanciada, estigmatizada y desarticulada por los gobiernos sucesivos. Intentaron volver a una universidad para pocos
Recordar el 19 de agosto de 1948 es recordar que hubo un Presidente que pensó en los jóvenes que aún no habían nacido.