EN REDES

"Él es infumable": revelaron en LAM la dura crisis que atravesarían Marianela Mirra y José Alperovich

Los detalles que dieron en el programa de Ángel de Brito, "Los ángeles de la mañana", sobre el quiebre que rompió a la pareja en prisión domiciliaria. Del viaje relámpago al Caribe hasta el insólito acuerdo para continuar el vínculo sin convivir bajo el mismo techo.

06 Nov 2026 - 15:23

La historia de amor entre Marianela Mirra y José Alperovich sumó un nuevo capítulo tras conocerse los detalles de la profunda crisis que atravesó la pareja. Luego de la filtración de las imágenes de su boda secreta en el edificio donde el exgobernador cumple condena con arresto domiciliario, la convivencia diaria terminó por fracturar el vínculo. En el programa LAM revelaron que, en agosto, la relación llegó a un punto de quiebre absoluto. Según informaron en el ciclo televisivo, la alerta se encendió cuando desde el entorno cercano aseguraron que "están separados", una versión que derivó en la reconstrucción del difícil presente que atraviesan puertas adentro.

El inicio de la convivencia a tiempo completo tras el casamiento resultó ser el detonante principal del conflicto. Pese a que el vínculo alternó durante años entre la esfera pública y la privada, nunca habían compartido un mismo techo de forma continuada. La rutina del encierro y el estado de salud del exmandatario complicaron de inmediato el día a día. En la pantalla de LAM fueron contundentes al calificar la personalidad del político en este contexto: "Él es infumable, para decirlo de alguna manera". A esa tensión se le sumó el impacto en la vida cotidiana de la ex ganadora de Gran Hermano, quien al instalarse en el departamento de él "pasó a quedar relegada de la sociedad". El desgaste fue inevitable al punto de que "se casaron, intentaron estar juntos, no pudieron", ya que a Marianela "le costó mucho y le cuesta el día de hoy la convivencia con él".

Frente al agobio y tras desmentirse versiones periodísticas sobre un "embarazo que no fue", la tucumana tomó la decisión de frenar la rutina y pedir un tiempo de distanciamiento. Para reflexionar sobre su futuro, armó las valijas y emprendió un viaje de dos semanas y media a Aruba junto a su madre. Antes de abordar el avión, le dejó una advertencia drástica a su marido: "Cuando vuelva voy a tener una respuesta porque hoy no quiero seguir". Ante la inminencia de la ruptura definitiva, el exsenador le rogó desesperado: "Por favor, dame una oportunidad".

Durante los días de descanso y desconexión en el Caribe, Marianela puso en la balanza los pros y los contras de la relación. Al regresar a la Argentina, optó por no disolver el matrimonio, pero impuso una exigencia drástica para continuar al lado del exgobernador. Para preservar la pareja y recuperar su independencia personal, la condición innegociable fue "vivir en casas separadas". De este modo, ambos acordaron mantener el vínculo afectivo pero residiendo en departamentos independientes, buscando airear la dinámica marital sin convivencia bajo el mismo techo.


seguí leyendo

las más leídas