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De fosa clandestina a espacio público: el proyecto de "memoria activa" para el Pozo de Vargas

Los arquitectos Alejandro Aráoz y Roque Javier Albornoz proyectaron un parque de 70 hectáreas que integra la preservación histórica del sitio con espacios culturales, deportivos y un monumento de 40 metros. La iniciativa busca articular la memoria colectiva con el uso cotidiano de la comunidad.

23 Sep 2026 - 10:42

Render del proyecto.

En el marco de la habitual columna de la arquitecta Gabriela Neme, "Palpitá Patrimonio", la conductora Ana Pedraza recibió en La Tucumana de Mañana a los flamantes arquitectos Alejandro Aráoz y Roque Javier Albornoz. Durante el encuentro, los profesionales presentaron su proyecto final de carrera centrado en el diseño del Parque de la Memoria Tucumana en el Pozo de Vargas, el sitio ubicado en el municipio de Tafí Viejo.

Los autores explicaron que el lugar debe su nombre al antiguo propietario de la finca, Antonio Vargas, y que originalmente se trataba de un pozo de agua de tres metros de diámetro y 40 metros de profundidad construido a fines del siglo XIX para abastecer a los trenes a vapor. Durante la última dictadura cívico-militar, la fosa fue utilizada para la ocultación de cuerpos, habiéndose recuperado allí 148 perfiles genéticos, de los cuales 121 han sido identificados por los equipos forenses. Al referirse a la propuesta urbana, Aráoz destacó la relevancia de intervenir este espacio: "Elegimos la temática porque podía ser propuesta por nosotros. Yo vivía cerca del pozo, conocía la historia de cerca por cuestiones familiares y entendíamos la importancia de revalorizar el sitio".

La propuesta arquitectónica abarca un predio de 700.000 metros cuadrados (equivalente a 70 hectáreas) situado en la intersección de Camino del Perú y avenida Alfonsín. A partir del análisis de sitios de memoria a nivel nacional e internacional y del diálogo con los investigadores del Colectivo de Arqueología de la Memoria de Tucumán (CAMIT), los proyectistas desarrollaron el concepto central de "memoria activa". Esta estrategia busca evitar que el predio quede congelado como un museo estático y plantea, en su lugar, una sectorización clara que respeta el perímetro histórico de la finca de Vargas y destina áreas periféricas a actividades deportivas, recreativas y culturales. Ambos sectores se vinculan mediante un espejo de agua y un anfiteatro cuya estructura se inspiró en el emblemático Palacio de los Deportes. Sobre la concepción del espacio, Albornoz explicó: "Buscamos que el área de memoria esté integrada en un parque con espacios deportivos y culturales para que no sea solo un sitio solemne, sino un lugar abordado continuamente por la comunidad". Por su parte, la arquitecta Gabriela Neme resaltó el valor patrimonial de la iniciativa: "Los chicos proponen un patrimonio vivo. Este sitio tiene declaratoria como lugar histórico nacional y la propuesta logra que la arquitectura funcione como una herramienta social para unir y mejorar el sector".

Uno de los elementos centrales del diseño es un monumento elevado de 40 metros que replica la profundidad física del pozo de agua e incorpora una silueta que remite a las chimeneas de los ingenios azucareros, un símbolo representativo del paisaje y la identidad tucumana. La estructura busca llevar a la superficie la dimensión de los trabajos de excavación realizados durante dos décadas y homenajear la labor de los científicos y peritos forenses del CAMIT y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). En materia de viabilidad constructiva, el proyecto contempla el uso de materiales locales como el ladrillo y el hormigón visto, facilitando su factibilidad técnica frente a eventuales licitaciones o financiamientos públicos e internacionales. Además, por su emplazamiento estratégico en la confluencia de San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo y Yerba Buena, el parque se articula como un nuevo polo urbano ambiental y comunitario. Albornoz concluyó reafirmando el propósito inmersivo de la obra: "La idea de la memoria activa es que conviva con la cotidianidad de la comunidad; que al visitar el parque, la gente se familiarice de forma participativa con la historia para que la experiencia no quede congelada".


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