Ubicado a pocos metros de la plaza principal, este emblemático espacio reabrió sus puertas tras más de tres décadas cerrado. Junto al periodista Rafael Medina en FM latucumana 95.9, repasamos la memoria de sus noches gloriosas, la visita de Ringo Bonavena y su transformación actual.
El Boxing Club de Concepción, ubicado en la calle España 1370, a tan solo 30 metros de la plaza principal y en diagonal a la Municipalidad, constituye un sitio emblemático para la historia deportiva de la región. Durante las décadas de 1940, 1950 y 1960, el lugar fue el epicentro de la gran explosión del boxeo en la provincia de Tucumán y a nivel nacional.
Durante su recorrido por el edificio, el periodista Rafael Medina destacó la trascendencia que tuvo este recinto: "este fue una especie de catedral del boxeo para el sur de la provincia, no tan solo para Concepción". Asimismo, al evocar el fervor de aquellas décadas y la arquitectura del sitio, Medina afirmó que "este edificio que está a 30 metros de la plaza principal de Concepción, era una especie de mini Luna Park". El cronista remarcó el lugar privilegiado que ocupaba este deporte en el gusto popular: "yo creo que en la década de 60-50 el segundo deporte en la provincia de Tucumán no era ni el rugby, ni el básquet, ni el vóley, era el boxeo".
Entre las principales páginas doradas del club sobresale la visita en 1965 de Oscar "Ringo" Bonavena, quien disputó allí un combate frente al boxeador Wilson. Respecto a la trascendencia de este hecho, Medina subrayó: "La única pelea del Rincón Bonavena en la provincia de Tucumán fue acá en la ciudad de Concepción en el año 1965". El periodista explicó además el contexto de la carrera del ídolo en ese momento: "Bonavena que estaba creciendo todavía, no era tan conocido a nivel mundial. Luego de esto... ya comienza a experimentar salir del país y finalmente se va a los Estados Unidos, donde hace una gran carrera", trayectoria que lo llevaría posteriormente a enfrentar a campeones mundiales de la talla de Joe Frazier y Muhammad Ali.
A su vez, el recinto fue el escenario de grandes figuras locales. Como relató Medina: "acá en nuestra ciudad estaba el Pío Arroyo que fue campeón nacional también, Catalino Sosa, el Panadero Herrera, había peleas emblemáticas, clásicos de estos dos...". Más allá de los puños, el lugar también albergó partidos de vóley e incluso recitales de bandas de rock durante la década de 1980.
Iniciado originalmente por una sociedad de amigos del deporte, el Boxing Club debió cerrar sus puertas a fines de la década de 1980 al no poder afrontar los costos de mantenimiento, permaneciendo clausurado durante más de 30 años. Tras ese largo período, la gestión municipal encaró su recuperación y revalorización.
Al referirse al nombre oficial que se le otorgó al renovado edificio, Medina señaló que "se llama Miguel Ángel Firpo, en honor a uno de los boxeadores más importantes también que tuvo la historia del boxeo argentino, el Toro de las Pampas".
Sobre los trabajos de restauración realizados aproximadamente un año y medio atrás, el periodista remarcó el esfuerzo por conservar la estructura histórica: "esta tribuna es de la época, no se ha tocado". Del mismo modo, resaltó el valor del suelo original sobre el cual se erigía el cuadrilátero: "el piso de granito... típico de la época. Que es inmortal, no le pasa, no se rompe nada".
En la actualidad, el Boxing Club funciona como un espacio recuperado para actividades deportivas, actos protocolares, eventos culturales y charlas —habiendo contado con la presencia del excampeón mundial Sergio "Maravilla" Martínez—, además de albergar algunas dependencias de la municipalidad.