Una nueva propuesta de exploración corporal y sensorio-emocional para mujeres invita a hacer una pausa, reconectar con el propio cuerpo y recuperar la escucha interna desde una mirada inspirada en la cosmovisión tántrica.
Bajo el nombre “Masaje de Punto Sagrado & Cura Sexual”, el encuentro propone un espacio de relajación, presencia y conexión con las sensaciones corporales, alejándose de las exigencias, la búsqueda de resultados y la presión sobre el rendimiento sexual.
La propuesta parte de una premisa: en medio de las exigencias de la vida cotidiana, muchas veces el cuerpo acumula tensión y desconexión. Por eso, el objetivo del encuentro es favorecer un estado de relajación y receptividad que permita explorar las propias sensaciones con mayor conciencia y sin expectativas.
La experiencia comienza con un masaje corporal suave y descontracturante, pensado para ayudar a liberar tensiones y favorecer la relajación. La intención es aquietar la mente y llevar la atención hacia las sensaciones físicas.
Luego se desarrolla una instancia de exploración corporal íntima, realizada de manera lenta y respetuosa, acompañada por la guía de la facilitadora. La propuesta busca que cada participante pueda registrar sus sensaciones, expresarlas y transitarlas a su propio ritmo.
Según la propuesta, este proceso puede contribuir a trabajar aspectos vinculados con la autoexigencia, la desconexión corporal, la relación con el propio deseo y las tensiones de la zona pélvica, promoviendo una mayor conciencia y aceptación del propio cuerpo.
El encuentro también plantea la posibilidad de recuperar la conexión con la propia anatomía, fortalecer el amor propio, desarrollar una mayor presencia corporal y explorar el disfrute desde un lugar libre de presiones.
Se trata de una experiencia de 90 minutos, desarrollada en un espacio acondicionado especialmente para la actividad, que puede realizarse en camilla o tatami. La propuesta contempla la desnudez de quien recibe el masaje y pone especial énfasis en el respeto, el cuidado y el consentimiento durante toda la experiencia.
El valor de la sesión se encuentra a consultar.
Desde la organización remarcan que cada participante conserva en todo momento el control sobre la experiencia y puede solicitar una pausa, modificar el ritmo o finalizar la sesión cuando lo considere necesario.
Una invitación a detenerse, escuchar el cuerpo y explorar la propia sexualidad desde la presencia, el respeto y la conexión.
Para mayor información, contactarse vía Instagram con Carolina Guchea (https://www.instagram.com/carolinaguchea.tantra/)