Salud

Noah y Celeste, un milagro que nació en un hospital público de Tucumán

Hace un año, una joven madre y su bebé de apenas 800 gramos se enfrentaron a una situación límite. Tras una cirugía inédita a corazón abierto y meses de una lucha incansable, hoy son el testimonio vivo de un sistema de salud que decidió apostar por las dos vidas.

12 Ago 2026 - 08:04

Ceste y Noah el día que pudieron reencontrarse en La Maternidad de Tucumán.-

La historia de Celeste Córdoba, una joven de 20 años oriunda de Aguilares, cambió para siempre el 13 de julio de 2025. Cursaba un embarazo de 26 semanas cuando una insuficiencia cardíaca severa, provocada por el síndrome de Marfán —una condición genética que afectó su válvula mitral—, la puso al borde de la muerte. Lo que comenzó como una descompensación en su ciudad natal derivó en un traslado urgente: primero al Hospital de Concepción y luego a la Capital, donde la complejidad de su cuadro exigía una respuesta sin precedentes.

Al llegar al Hospital Centro de Salud, el diagnóstico fue desgarrador: Celeste estaba en shock cardiogénico. Los médicos se enfrentaron entonces al dilema más difícil de sus carreras. El Ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, recordaría tiempo después aquellas horas de tensión: “Los médicos lo dijeron, acá están muchos de los que la operaron. Decían: 'tenemos que decidir por uno de los dos, el bebé o la madre, y decidieron apostar a salvar las dos vidas'”.

El domingo 20 de julio por la noche, el hospital se convirtió en el escenario de una intervención histórica para la provincia. En un mismo quirófano y bajo una sola anestesia, se coordinaron equipos de cardiología, obstetricia y neonatología. Primero, se realizó una cesárea de emergencia para que naciera Noah, un pequeño de apenas 840 gramos que fue recibido en una neonatología de urgencia montada allí mismo. Inmediatamente después, con Celeste anticoagulada y en un estado de altísimo riesgo, los cirujanos procedieron a realizar una cirugía a corazón abierto para reemplazar su válvula mitral por una prótesis de alta complejidad.

Los días siguientes fueron de una espera angustiante. Noah, en estado crítico, fue trasladado a la Maternidad bajo asistencia respiratoria. Celeste, por su parte, despertaba lentamente de una operación que le había devuelto el futuro. Sin embargo, el encuentro entre ambos tendría que esperar. Recién nueve días después del nacimiento, este reencuentro se hizo realidad.


“Hoy siento una mezcla de todas las emociones porque es la primera vez que vengo a ver a mi bebé después de mi operación. Cuando por fin crucé la puerta de Neo me largué a llorar”, relató Celeste en aquel momento, conmovida al ver por primera vez a su hijo a través de la incubadora. En medio de las lágrimas, lanzó una promesa que se convertiría en motor: “Quiero que él la siga luchando, así como yo también, para que podamos irnos juntos a casa”.

Para octubre de 2025, la evolución de Noah ya asombraba a los médicos. De aquellos 840 gramos iniciales, el bebé ya había superado los 3,5 kilos. Su estado era estable y su mejora, constante. El esfuerzo coordinado entre los hospitales comenzaba a dar sus frutos más dulces.

El capítulo final de esta cronología de superación se escribió el pasado 11 de agosto de 2026. Durante la inauguración de un nuevo tomógrafo en el Hospital Centro de Salud, el gobernador Osvaldo Jaldo se encontró con los protagonistas de esta historia. Noah, que ya cumplió su primer año, es hoy un niño sano de 9 kilos.

“Quiero agradecerle a la salud pública por todo lo que hizo por nosotros. Tanto él como yo estamos muy sanos, estamos muy bien, gracias a Dios”, expresó Celeste frente a las autoridades, recordando no solo la pericia médica sino el factor humano que la sostuvo: “En esos meses que estuvimos internados sentimos mucho cariño... las enfermeras y los médicos estuvieron al pendiente en todo momento”.

Por su parte, el gobernador Jaldo no ocultó su emoción al destacar el caso como un hito: “Como gobernador, pero como tucumano fundamentalmente, me siento orgulloso de la salud pública de la provincia”. Para los profesionales que intervinieron, como la doctora Cristina Majul, ver a Celeste mirando fijamente a su hijo fue la confirmación de su propósito: “Es entender para lo que hemos estudiado, es nuestra vocación... hoy puedo decir misión cumplida”.

Noah ayer martes con el gobernador Osvaldo Jaldo.- 

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