Un video viral que muestra a un alumno con parálisis cerebral logrando un "desafío" junto a sus compañeros de tercer grado pone el foco en la importancia de la inclusión y la lucha diaria de su familia por conseguir equipamiento médico.
El aula de tercer grado de la escuela Gobernador José María del Campo, en la ciudad de Juan Bautista Alberdi, se convirtió en el escenario de una historia que recorrió el país. Genaro, un niño de 8 años con parálisis cerebral e hipoacusia bilateral, protagonizó un video donde, alentado por sus compañeros y su maestra, logra encestar un bollito de papel en un cesto. El premio, festejado con gritos y abrazos, fue salir cinco minutos antes al recreo, una dinámica de juego que su docente utiliza para motivar la integración.
Para Celina Peralta, la docente detrás de cámara, lo ocurrido no fue algo extraordinario, sino la realidad cotidiana de su salón. "Para nosotros es algo tan normal que nos sorprende la difusión que se hizo", explicó, detallando que en la escuela hay muchos niños en programas de inclusión y que la empatía de los alumnos es un valor constante. Según Celina, el objetivo de grabar estos momentos es llevarles tranquilidad a los padres, quienes a menudo sienten incertidumbre al dejar a sus hijos en la escuela.
Genaro asiste a este establecimiento público y, según relata con entusiasmo, le encanta ir a estudiar. "Mi compañero me ayuda a hacer siempre las cosas, me levanta la mochila", contó el pequeño sobre el apoyo que recibe de sus pares. Sus padres, Mónica y Gonzalo, destacan que este grupo de compañeros lo acompaña desde la sala de cuatro años, lo que ha generado un vínculo de hermandad donde cada logro de Genaro es celebrado por todos.
Detrás de la alegría del video, existe una realidad compleja. Gonzalo, el papá de Genaro, aprovechó la visibilidad para exponer las dificultades que enfrentan con su obra social, el Subsidio de Salud. La familia reclama urgentemente un andador y audífonos, ya que los que Genaro utiliza actualmente se dañaron y tuvieron que costear la reparación mediante una rifa solidaria. "Estamos pidiendo algo que le corresponde por la obra social", enfatizó Gonzalo, señalando que les dijeron que recién en cuatro años podría recibir equipos nuevos.
A pesar de los obstáculos económicos y de salud, Genaro demuestra una resiliencia admirable. Incluso se ha convertido en un pequeño "tiktoker" en su cuenta @gena_tole2, donde comparte su día a día y su sonrisa. La historia de este niño tucumano no solo resalta la vocación docente y la pureza de la infancia, sino que también funciona como un llamado de atención sobre las barreras que aún deben derribar las personas con discapacidad para acceder a una mejor calidad de vida.