Con 50 años de trayectoria en el corazón de la ciudad, el emblemático vendedor ambulante comparte en FM latucumana 95.9, el secreto de la "pócima mágica" para espantar las malas ondas y renovar las energías cada primero de agosto.
“Nene” Lonzar en la peatonal de San Miguel de Tucumán.-
En una mañana marcada por la llovizna y el abrigo exagerado de los transeúntes, la esquina de San Martín y Muñecas se convierte en el escenario de un ritual que se repite hace décadas. Allí, Alfredo Aráoz se encontró con el "Nene" Lonzar, un trabajador que lleva 50 años en su puesto y que, según los tiempos, ofrece desde paraguas hasta encendedores, pero que hoy es el protagonista indiscutido por la venta de té de ruda.
Para el Nene, la ruda es mucho más que un yuyo; es una herramienta de supervivencia cultural. "Viene la tradición de hace años... es por diferentes cábalas, se la toma para sacar la mala onda", explica Lonzar mientras sostiene los sobres listos para la venta.
El vendedor recuerda el antiguo refrán que justifica el ritual: "Julio los prepara y agosto se lo lleva", haciendo alusión a la creencia de que agosto, por sus cambios de clima, es un mes difícil para la salud. "Hay que pasar agosto", sentencia con la sabiduría que le dan cinco décadas de observar el pulso de la calle.
Ante la curiosidad de los más jóvenes, el Nene detalló el paso a paso de lo que muchos consideran una "pócima mágica":
Hervir el yuyo en un jarrito durante unos 5 minutos.
Esperar a que el agua se ponga oscurita.
Tomar solo un sorbito temprano en la mañana del primero de agosto.
Lonzar aclara un punto fundamental: "No es para desayunar... es un sorbito y después desayuna normalmente". Aunque él prefiere tomarlo puro y sin azúcar, concede que cada uno puede endulzarlo a su gusto, pero advierte que no es una bebida para acompañar con "un bollito o una tortilla".
La historia del Nene Lonzar es la historia de la microeconomía tucumana. Ha vendido de todo: desde tarjeteros y pilas hasta juguetes y golosinas. Además de su histórico puesto en la peatonal, los domingos se lo encuentra en la Feria del Manantial, un espacio que describe con entusiasmo por su variedad de productos, desde ropa hasta "cerdos carneados".
Para cerrar su jornada, y fiel a su estilo, el Nene pidió una canción que resume su filosofía de vida: "Nacido para vivir"de Patrick Hernandez. "El nombre me dice parte de lo que anduve yo todos estos años así", confesó emocionado, mientras se prepara para el día de mayor demanda, cuando la venta de ruda "explota" y los tucumanos buscan su protección para el mes que comienza.