mundial 2026

La historia de las "manitos rosas" tucumanas que empujaron a la Selección Argentina ante Cabo Verde

Yohana Salamón llegó al Hard Rock Stadium con una bandera nacional que escondía un significado profundo. Fue intervenida por pequeños con discapacidad de nuestra provincia, quienes a través de sus huellas cumplieron el sueño de estar presentes en el Mundial.

05 Jul 2026 - 13:07

Foto TN.-

Entre los más de 60 mil fanáticos que desbordaron de celeste y blanco el Hard Rock Stadium de Miami, hubo un símbolo que logró distinguirse por su ternura y su carga sentimental. En medio del agobiante calor de Florida y la marea de camisetas albicelestes, Yohana Salamón sostenía con orgullo una bandera argentina que, en lugar de frases de aliento tradicionales, exhibía decenas de "manitos rosas" estampadas sobre la tela.

Esa bandera no era un accesorio más de cotillón; era el vehículo de un mensaje de amor e inclusión que viajó más de siete mil kilómetros desde Tucumán. La tela fue intervenida artísticamente por los niños que asisten a Semper, una institución que Yohana coordina y que se dedica a la atención de personas con discapacidad, contó 
Daniela Lichinizer para TN. 

“Les propuse a los chicos que pinten sus manitos y las pongan sobre la bandera. La idea es que ellos lleguen de alguna manera con sus sentimientos y que den suerte para que Argentina gane”, relató Yohana mientras esperaba el inicio del partido contra Cabo Verde. En el centro Semper, un equipo interdisciplinario de fonoaudiólogos, licenciados en terapia ocupacional, kinesiólogos y psicólogos trabaja diariamente con niños de entre 4 y 16 años que atraviesan desafíos motrices, mentales, autismo o déficit de atención. El objetivo fundamental, según explica su coordinadora, es ayudarlos a "tener o mantener una mejor calidad de vida".

Para esos pequeños artistas en Tucumán, ver su obra en las tribunas del Mundial representó una alegría indescriptible. Yohana recordó la reacción de los chicos al saber que sus huellas estarían en el mismo campo de juego que sus ídolos: “Se pusieron muy contentos y estaban muy felices de poder llegar de alguna manera al Mundial, algo que genera en todos una locura”.

La bandera de las manos rosas terminó convirtiéndose en un amuleto necesario en una jornada que fue una verdadera "montaña rusa de emociones". Lo que comenzó como una fiesta de confianza absoluta, se transformó en pura tensión cuando el marcador se estancó en un empate 2-2 durante el alargue. Sin embargo, el desahogo final llegó con el gol del Cuti Romero, permitiendo que el sueño de los nenes de Semper continuara vivo en la siguiente ronda del torneo.

Así, entre el nerviosismo del debut y el festejo alocado en Miami, la historia de Yohana y sus alumnos recordó que el fútbol, más allá de los resultados, es el puente para que muchos, de alguna manera, logren alcanzar lo que parece lejano. Aquellas huellas rosas en el sol de la bandera fueron, en definitiva, el abrazo de Tucumán que la Selección sintió en el pecho para seguir adelante.


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