Mañana viernes, a partir de las 21 hs en Music Magic Box (José Colombres 427), Fleko and the Trip y Utópico Amanecer tocarán sus canciones. Aprovechamos y entrevistamos a los dos proyectos. | Por Jerónimo Cipriani
Fotografía por Benjamin Correa
Mañana a partir de las 21 hs se abren las puertas del Music Magic Box para lo que será un hermoso recital a cargo de Fleko and the Trip, esta vez, formando un power trío con Wally Quinteros al bajo y Mario Velázquez en la batería. Como banda invitada y abriendo la noche, se presentará Utópico Amanecer. Podés conseguir las anticipadas aquí.
Para acompañar esta presentación, tengo la oportunidad y el placer de entrevistar en profundidad a Fleko Correa, importante músico y compositor tucumano.
- ¿Primeros recuerdos de la niñez relacionados con la música?
- Sinceramente, me hizo re pensar la pregunta y empecé a buscar en los cajones de los recuerdos a ver cuál fue la primera vez que me crucé con la música. Creo que la primera vez fue cuando toqué un pianito a los 5 años. Mi viejo tenía un Yamaha PSR no sé cuánto y me enseñó a tocar un tema de Procul Harum que se llama A whiter shade of pale. Ha sido el primer tema que toqué. No sé porqué ese tema ha venido, quizás en otra vida era mi tema favorito. Creo que fue la primera conexión, cuando me empezó a gustar la música, no sé si visceralmente, pero sentía que había algo que me llamaba la atención.
Nunca escuché bandas que te propone Disney Channel o bandas para niños, odiaba la música para niños, me parecía mal compuesta y horrible. A los 5 años se me despertó el gen por la música, después empecé a saber que esto es para mí. Ese recuerdo para mí es como de los más valiosos. Tengo dos.
El segundo recuerdo, donde la música penetró dentro de mi mente y mi cuerpo, fue cuando estaba haciendo zapping en la radio para grabar temas y escuché un pierna que decía “y llevas el caño a tu sien, apretando bien la muelas. Y cierras los ojos y ves todo el mar en primavera”. Dije “¿qué carajo es esto?”, "¿quién es?". Era el famoso Charly García, ese tema me cambió la vida.
- ¿Qué se escuchaba en tu casa?
- En mi casa no había mucha tecnología, como que mis viejos no eran locos de comprar cosas nuevas. Mi viejo, que ya tenía un oído musical y la cuestión de escuchar música, se dio cuenta de que a mí me gustaban los discos de vinilo. Entonces escuchábamos la orquesta de Ray Connif, se escuchaba también Tango 4. A mi viejo no le gustaba mucho, pero a mí sí. Por parte de mi mamá, ella es la persona más literaria que conozco. A ella le encanta leer, le gusta demasiado la parte que mi viejo no tiene. Por ejemplo, mi viejo es mucho más técnico y mi mamá es mucho más espiritual, entonces siento que fue una combinación bastante buena para crearme, no sé. Siento queee… Bueno, eso se escuchaba prácticamente. Me fui de la pregunta. También sonaba mucho la radio. Se escuchaba radioteatro, por ejemplo, El León de Francia, que lo pasaban por LV 12 o LV 7. Escuchaba eso en una radio de válvulas. Estaba viviendo en los 60’s y ya eran los 90’s o 2000, no sé.
- ¿De qué manera te transformaste en músico?
- Yo no me convertí en músico, la música me convirtió a mí.
Yo creo que nadie se transforma en músico. Ser músico no es tocar bien un instrumento, sino tocar el instrumento más complicado, que es el corazón. Nunca fui músico hasta que asumí que me gustaba mucho hacer esto. Viste cuando llega esa época donde la gente te dice “¿de qué trabajas?”, ¿qué estás haciendo con tu vida?”, ¿qué estudias?”. No sé, no me considero músico, me considero más artista que músico. El músico toca bien y no sé, quizás está más relacionado con algo académico. Yo la verdad que odio las academias, creo que mientras uno vibre y toque con el corazón, es lo mejor. Pero sí, me gusta tocar mucho la guitarra, el bajo, la batería y el piano. Hay que tenerle respeto a la música y si vas a tocar algo hay que respetar las vibraciones, porque esas vibraciones son las que le llega a la gente. Si vos tocás un piano desafinado, va a sonar distinto y no va a ser tan cómodo. Es algo totalmente físico también.
- ¿Cuándo empezaste a tocar? ¿Qué bandas eran?
- La primera vez que toqué en vivo fue en la semana de un colegio, en el INA (Instituto Nicolás Avellaneda). Toqué con una banda que armamos para joder, yo era un chico tímido que no me gustaba nadie, muy antisocial. Pero cuando me invitaron a tocar y conecté la guitarra me di cuenta de que eso era para mi loco.
Después armamos Ratas Kalientes, una banda de barrio, con Santi Figueroa que vivía a la vuelta y Rami Juárez, a la par. Sacamos un EP que se viralizó por Whatsapp. Una banda under que nunca llegó a hacer tocadas fuertes en vivo.
Cuando empecé a tocar seriamente, tocaba en Viento cruel, que tocaban metal. No sé, no me convencía tanto el mundo de la unificación de la música donde hay un estilo y ese estilo tiene que ser parte de tu tribu. Creo que hay muchos estilos, yo tenía el pelo largo, remeras de Black Sabbath y al mismo tiempo me gustaba Serú Girán.
Toqué en TALION también, fue una de las bandas un poco más serias que tuve, con músicos muy buenos. Músicos buenos que por ahí no entendían el concepto de que el rock es libre, ¿no?. Igual no sé si no lo entendían, pero lo vivían a su manera. Yo era un poquito más rebelde. Esta banda estaba buenísima, llegamos a grabar un EP en lo del Gallego, en el estudio buenísimo que estaba en el corte.
Después, el EP de El Estúpido Martes Sangriento que es una masa, Los Martes son una masa. Todos los discos me encantan. Para mí es una obra artística muy buena, creo que estoy muy conforme con ese proyecto.
Al final vino Johny Boy. Queríamos tocar la música que queríamos escuchar. No sé, la re flashe, pero la banda después se volvió más trap y tuve que hacer un paso al costado.
- ¿Cuál es el presente de Fleko and the Trip?
- El presente es totalmente surrealista, viene totalmente de un viaje de escape hacia la realidad. Pero al mismo tiempo formamos parte de eso. El trip es como esa cosa que tenés adentro y querés expresarla.
Después del Templo del Dios Solar, siento que puedo entregar mi corazón y hacer cosas increíbles para que yo también las disfrute.
Se viene un disco de remix sobre el Dios Solar, creo que tiene que salir para que lo escuchen.
- ¿Música tucumana que quieras recomendar?
- Recomendaría que escuchen a los chicos de Utópico Amanecer. Siento que traen algo piola. El Chango y las Flores también está bueno. La Vipisita. Los Sipeganboys, si tuviera que elegir un disco, elijo Vil. La Trampa de Fellini, también.
Para los que quieran conocer a esta banda nueva, una pequeña entrevista a los chicos de Utópico Amanecer.
- ¿Cómo se formó la banda?
- Jeremías Abraham (Guitarrista y Voz principal): La banda se formó a partir de la disolución de otro proyecto que teníamos con Juan (Villagra Alonso). Efraín, el tecladista, se sumó a ese proyecto el último mes antes de que se si disuelva. Entonces decidimos hacer otro proyecto aparte los tres, sumar a un nuevo baterista y tocar los temas que veníamos tocando con el anterior proyecto.
Sentimos que tenía que ser una banda nueva, con un nombre nuevo, con una dinámica distinta a lo que veníamos haciendo y tratar enfocarnos en un camino que veníamos recorriendo los tres. Básicamente, Juan, Efraín y yo, tomamos la decisión de ponerle este nombre y traer a otro baterista amigo nuestro que se llama Lucio Figueroa. Sentimos que fue el inicio cuando sacamos nuestro primer single, Caras de cristal, en noviembre del año pasado.
- En su Bio dicen que buscan conseguir un estilo propio para los estándares actuales. Cuándo hablan de estándares actuales, ¿a qué se refieren?
- Efraín Lobo Cartagena (Tecladista): Cuando hablamos de estándares actuales estamos haciendo referencia a la influencia de la música en la sociedad. Nosotros con nuestra música tratamos de representar y plasmar la dualidad entre nostalgia y euforia. Consideramos que estos dos conceptos están presentes en la sociedad. Como ser también el vencer nuestros miedos, el poder expresar lo que sentimos, la represión de las emociones. Esto puede ser interpretado tanto en la interacción de uno con otra persona, o también en ese conflicto interno que tenemos muchas veces.
- ¿Cuándo saldrá el primer disco?
- Jeremías: es muy relativo el hecho de cuándo va a salir el disco de una banda. Más porque somos artistas independientes, estamos empezando en esto, no tenemos una productora por detrás y no tenemos nadie que nos sustente económicamente a la hora de sacar nuestras canciones o trabajar en un disco. Pero lo que podemos contestar es que estamos trabajando en ello, estamos haciendo los temas, estamos grabando. Ya compusimos los temas que van a estar en el disco y siguen habiendo nuevas ideas obviamente.
Puedo decir que nuestro objetivo está en camino, no sé cuando llegará, no sé cuando será. Puede ser de acá a un año o a fin de año. Lo importante es que estamos trabajando y estamos muy felices con el resultado que se está dando con los temas, las composiciones y lo que queremos transmitir con el disco.
- ¿Qué les gustaría que suceda cuando salga el disco?
Jeremías: lo que me gustaría que suceda cuando salga el disco es que la gente pueda disfrutarlo, que le pueda llegar todo lo que transmitimos. Regalarlo, ya no es más nuestro, es de las personas que nos escuchan.
También darle más color, más vida, a lo que es la movida musical, a la cultura de Tucumán. Es importante que se pueda transmitir las horas de trabajo y el amor que le pusimos.
- ¿Qué les gustaría que suceda después de sacar el primer disco?
- Efraín: nos gustaría recomendar a cuatro bandas. El Chango y las Flores, Agustín Pucheta, Mientras el Lobo y La Cuestión de la Gran Roca.
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