La artista local reveló que atraviesa un mal momento de salud y que se encuentra en tratamiento médico porque lo que padece "es una sensación de muerte".
Estos últimos diversos artistas se animaron a hablar de su salud mental. En el plano internacional, Alejandro Sanz revolucionó las redes contando su mal momento, a este se le sumó Karina, quien viene contando desde el año pasado que sufre de ansiedad y depresión. La Princesita es del mismo palo que nuestra Bomba Tucumana y, por esto, desde el programa Socios del Espectáculo le consultaron su opinión a Gladys. La cantante sorprendió a todos cuando dijo “estoy igual”.
“La verdad que no sé qué pensar, será el COVID que nos dejó estas secuelas porque yo la estoy pasando re mal. No tengo muchas ganas de exteriorizarlo. Yo no lo conté pero también estoy medicada. Estoy con tratamiento. Estoy con una psiquiatra y un psicólogo”.
La cantante dio detalles de los ataques de pánico que padece: “Sentís que morís, perdés la razón y decís estoy sola, no llegó al teléfono. ¿Cómo hago?. Te empezás a sentir mal, te empieza a doler el estómago, te ponés fría, pálida, no te sale la voz para expresarte. Se te pasan millones de cosas por la cabeza.
Es una sensación de muerte. Empiezo a decir el nombre de mi hijo y de mi mamá porque la verdad es que me pierdo”, relató.
Gladys contó la difícil situación que atraviesan muchos artistas: “Tengo una sensación de soledad. No sé si es porque nosotros estamos en contacto con mucha gente. Desde que empecé, canté para millones de almas, en estadios, en fiestas y en eventos, pero
la sensación de soledad que te queda después de ese bullicio es bien triste. Porque estamos alejados de la familia”
Además, la Bomba reveló cómo le está haciendo frente a esta difícil situación: “Yo estoy en tratamiento hace 3 meses, de vuelta, porque no es la primera vez que hago un tratamiento, que dura 8 meses, con medicamento, con pastillas
. Esta debe ser la quinta vez que me pasa. Yo estoy sana, pero empiezo a pensar cosas feas, como que me voy a morir, que voy a perder la razón. Esto es lo más recurrente: pensás que vas a perder la memoria y vas a caer muerto".
Por último, la cantante dejó una profunda reflexión: "
A veces lo pensé: ¿Y si dejo?. Porque es tan horrible la sensación de soledad después del show, de que la gente te quiera tocar, te grita te amo. Porque después no hay nada. Estás con un televisor, que ni tenés ganas de ver. Es bien feo. Es horrible. No saben lo feo que es", concluyó.