Es una de las grandes atracciones de Traslasierra, en Córdoba.
Uno de los vagones tucumanos que forman parte del complejo turístico Estación Serrana.
Hay emprendimientos que van sobre ruedas y otros, como el caso que estamos por destacar en esta nota, que van sobre rieles. Estación Serrana se llama el lugar, un alojamiento turístico ubicado en Traslasierra, Córdoba, que se destaca por la particularidad de sus habitaciones. Es que, a diferencia de otros hoteles o complejos de cabañas, las habitaciones son vagones de tren. Y no cualquier vagón, sino que pertenecían a trenes tucumanos que permanecían abandonados y sin uso en los talleres ferroviarios de la provincia.
En total son seis los vagones. Todos recorrieron alguna vez las líneas de ferrocarril argentino y, con el tiempo, fueron quedando olvidados y condenados al polvo y óxido. En el predio hay vagones rojos, de trocha angosta que formaron parte de la línea Belgrano Norte, de fines del 1800; el vagón verde, perteneció a la línea de ferrocarril Mitre; otro de cargas generales del Mitre y uno que era denominado como vagón jaula, en el que se llevaban animales.
Todos los vagones tienen sus ruedas originales. Para trasladarlos hasta Traslasierra, hicieron falta tres grúas, dos para levantar cada vagón y otro para las ruedas, según detalla el artículo publicado en La Voz del Interior.
La estadía es un viaje imaginario al pasado, con las comodidades del presente; ya que cada vagón-cabaña cuenta con TV, aire acondicionado y calefacción, baño privado, ropa de cama, kitchenette, y cochera cubierta.
El desayuno de cada mañana se sirve en el pequeño museo ferroviario, donde los pasajeros podrán observar una salamandra, una máquina de tickets antigua, un telégrafo, varias acciones de trenes de diferentes partes del mundo, señales de tren, entre otros.
En el predio turístico también se puede ver una zorra que se usaba para transportar valijas, una báscula, una palanca para cambiar las vías y durmientes antiguos.
Los mismos eran conocidos como Vagón de Freno (Brake Van) en Gran Bretaña, o Furgón de Cola en nuestro país. Siempre al final del tren, proporcionaba resguardo al conductor (no al maquinista) y al personal encargado de acoplar y desacoplar vagones, vigilando que la formación circule sin problemas y con su luz alertando a otros trenes que vinieran por detrás para evitar colisiones. Eran equipados para ser habitados. Contaban con baño, cucheta, cocina y mesa de trabajo.
De todas formas no eran muy valorados por las empresas, no se renovaban y estaban en servicio mucho más tiempo que un vagón normal. Solían estar pintados de rojo fuerte, algunos con advertencias de seguridad, pero lo mayoría tenían el mismo color empresarial, el de la locomotora.
En Inglaterra tenían una segunda función, sirviendo como furgón de freno, ayudando a la locomotora a detener el tren, ya que estaban cargados de balasto (las piedras de las vías) y proporcionaban peso extra para detener el tren, especialmente en los tiempos de las locomotoras a vapor.
Desde hace diez años, Estación Serrana logró que estos vagones cobraran vida nuevamente, para ofrecer al turista una experiencia de estadía diferente, sumado al atractivo de la zona.
Estación Serrana es un gran museo al aire libre, repleto de historia y de experiencias.
Estación Serrana es un complejo temático en vagones de ferrocarril. Ubicado en la localidad de Arroyo de los Patos (a 1 kilómetro de nono) con una gran vista a las sierras y el rio de los sauces a 500 metros.
Los vagones están acondicionados con todas las comodidades para una feliz estadía. Poseen cocina, heladera, microondas, televisión por cable, aire acondicionado, agua caliente y cuentan con todas las normas de seguridad e higiene ambiental. Tiene pileta y cochera propia para los hospedados.
Los vagones rojos y el verde, tienen una habitación con cama doble y una cama marinera (para 3 o 4 personas). El vagón más grande tiene espacio para 5 personas.
El lugar cuenta con pileta para adultos y otra para niños. Además, para los pasajeros hay un parador exclusivo sobre el río los sauces, a 500 metros del complejo con cocheras, mesas, sillas, asadores y hasta duchas.
El complejo está a un kilómetro de Nono, un pueblo que tiene muchas actividades recreativas, desde cabalgatas y paseos en cuadriciclos a diferentes ríos de la zona y el Museo Rocsen. Mina Clavero se encuentra a 6 kilómetros para realizar paseos nocturnos.