A plena siesta, desde la medianoche hasta la madrugada, en horas de la mañana... Vecinos y vecinas de un edificio del microcentro ya no saben cómo descansar a raíz de los escandalosos encuentros sexuales de una pareja.
Una de las mayores desventajas de vivir en esta era de los edificios, es la falta de privacidad pues es sabido que tus vecinos escuchan prácticamente todo lo que pasa en tu departamento. Y cuando se dice todo, en algunos casos es realmente TODO.
Sin embargo, hay quienes parecen no molestarse ni por escuchar, ni por ser escuchados. En algunos casos es la música, en otros, el volumen de la televisión, a veces se escuchan las discusiones, los gritos en medio de un partido de fútbol, y en muchos casos, se pueden percibir y escuchar claramente los encuentros sexuales.
Todos sabemos que la sexualidad es una parte más de la vida de una persona, por lo tanto, saber que nuestros vecinos y vecinas mantienen encuentros íntimos no es algo para escandalizarse. Sin embargo… ¿Qué pasa cuando estos encuentros irrumpen con el descanso de los vecinos de manera recurrente?
“Hoy todos me agarraron idiota porque mi vecina le metió cinco horas, está re demandada. Para mí hace videos, no sé como puede estar gritando así por cinco horas”, comenzó relatando una tucumana que alquila en un edificio de calle Junin al 600, para eltucumano.
“Anoche no me dejó dormir, era la madrugada cuando se detuvo. El otro día a la siesta tres horas, mi vecina de abajo tiene media hora para dormir la siesta y no pudo porque la chica gritaba por la ventana, parece que se apoya ahí, y no se le rompe la cama, no sé qué cama tendrá. Toda la mañana duerme después, de una noche así ni un ruidito sale de su casa. El vago no sé si tiene una anaconda o qué, todo el edificio sabe, fue notificada, pero se ve que no le importa”, dijo un vecino del mismo edificio.
“Otra vecina le pega con un palo al techo así bajen el volumen, el de seguridad le tira el timbre, otros vecinos se paran afuera y graban el ruido desde la puerta para hacerle escuchar después y a ella no le importa”, contó María, otra de las afectadas por las horas de pasión desenfrenada que se viven en su consorcio.
“Yo creo que es una artisteada, tampoco es para que hagas tanto escándalo. Yo no sé si no trabaja esta mujer, justo en la mejor parte de la siesta nos despierta a todos siempre. Algunos vecinos se compraron tapones para oídos”, detalló.
“Los vecinos ya lo conocemos al novio, lo vemos entrar y sabemos que se vienen las tres horas de artisteada mínimo. Creo que salen por la ventana para que más gente los escuche, no sé si es un fetiche o que, tiene un afán en ser escuchada por los demás”, dijo.
Sobre los molestos sonidos que impactan a cualquier hora, explicaron que se trata de gemidos, “gritos entre placer y dolor, golpes, cachetadas, todo eso se escucha por tres horas. Por momentos te imaginas que sale a gritar por la ventana así se escucha más, se corren muebles, la cama parece siempre a punto de quebrarse”, aseguró.
Sin embargo, lo que quieren dejar en claro los vecinos con eltucumano es que a pesar de haber sido notificada y de que el portero se presente permanentemente en la puerta del departamento a pedir discreción o silencio, no parece afectar a esta pareja en lo más mínimo, por lo tanto, no saben a qué estrategias apelar: “No molesta que tenga sexo, todos los que viven en un departamento saben que a veces podés escuchar, es normal, todos tenemos sexo y aveces nos dejamos llevar y hacemos ruidos, lo que molesta es que sea por tantas horas, tan a los gritos, por la ventana, que no nos deje descansar. Una noche de pasión de esa pareja te puede llegar a desvelar toda una noche, toda una siesta. Le tocan el timbre, le golpean la puerta, ella los atiende y al rato sigue haciendo escándalo”
“Ya sabe que todos sabemos, está demandada, el consorcio ya la habló. Queremos repetir que el problema es que el escándalo va de tres a cinco horas de gritos a cualquier hora”, cerró uno de los vecinos.
“Mi mamá me vino a cuidar el otro día porque estaba enferma y casi se muere cuando pudo presenciar lo que yo le había contado. Son horas de gritos y gemidos”, contó.
Ante estos casos extremos… ¿Qué harías vos?
Si tenés alguna historia conflictiva, agradable o sorprendente con tus vecinos, y querés compartirla con nosotros en la sección "Problemas de consorcio", comunicate al teléfono 3812172995.