HISTORIAS DE ACÁ

“¡Dale, Jonás!”: quién es el niño tucumano con autismo que sorprende en el fútbol

Jonás Arma rinde honor a su apellido y le da batalla a cada día desde que fue diagnosticado con esta condición de vida. La emoción de Sergio Rodríguez, su profesor en El Colmenar FC. Conocé una historia que llena el alma.

01 Abr 2022 - 23:13

Así festeja Jonás junto al profe Sergio. Historias que llenan el alma.

“El autismo no es una enfermedad, es una condición de vida, el autismo no tiene cura, pero sí se puede mejorar su condición con muchas estimulaciones”. Lo dice María José, la mamá de Jonás y su palabra es un grito de gol. Gritos como los que pega su hijo, el pequeño crack de El Colmenar FC. Gritos cuando está feliz, cuando sus compañeros lo abrazan, cuando el profe Sergio Rodríguez lo mira y se emociona.

“Tenemos el don en la escuela. Sabemos que el fútbol le hace muy bien. Ya nos pasó con Messi (un chiquito de baja estatura que creció en la misma cancha) y ahora Jonás: es sorprendente todo eso, y es un granito de arena más para nuestro humilde aporte a la vida de estos chicos”, le cuenta el profe a eltucumano, quien empezará a darle clases una vez por semana solamente a los chicos con autismo de la zona.

“Es un niño muy dócil Jonás. Es bueno. No se lastima ni agrede a nadie. Si algo no le gusta va a gritar, si le gusta también porque es un grito de alegría, o cantar canciones de felicidad que ha escuchado en video. Hay niños con autismo que no dejan que los toquen, pero si a Jonás lo abrazás se va a prender como garrapata porque es muy cariñoso”, agrega la mamá orgullosa.

La vida en la cancha es clave en la vida de Jonás, quien tiene un equipo que está formado por psicóloga, fonoaudióloga, terapeuta ocupacional, acompañante terapéutico y maestra de apoyo ahora sumando a Sergio como profe de fútbol: “Son personas muy valiosas para nuestras vidas. Mi hijo no tiene una discapacidad, él tiene una capacidad diferente de ver las cosas”, aclara María José.

El autismo de Jonás se evidenció cuando empezó a alejarse de sus pares, de compartir con otros niños. “Iba al jardín maternal desde los 2 años para que lo estimulen. Siempre tratamos de hacer lo mejor para nuestro hijo. Y ahora disfrutamos de este momento”, agrega la mamá del pequeño.

“Vivimos algunas situaciones feas: cuando empezaba la escuela fuimos como a 10 distintas en las que sí había cupos, hasta que nosotros decíamos la palabra 'autismo' y automáticamente se quedaban sin cupos. Tanto escuelas públicas como privadas nos ponían excusas para no aceptarlo, cuando te pasa algo así con un hijo te duele hasta los huesos”, agrega Diego, el papá. 

“Por suerte no nos tocó vivir situaciones de bullying y esas cosas que sufren otros chicos, pero no estamos exentos a que nos pase. Hay gente que se burla o agrede a los chicos con esa condición, yo no los culpo porque lamentablemente la gente le tiene miedo a lo que no conoce y actúa de esa manera por miedo”, explica el padre de Jonás. 

“Lo mandamos al fútbol no solo porque es una actividad recreativa, sino porque es un deporte que permite socializar y a él le encanta. Viene contento y los compañeros lo integraron muy bien, lo cuidan mucho. Hay chicos de todas las edades de 12 y hasta de 13. Él corre y juega, todavía no entiende mucho la dinámica del juego pero de a poco va aprendiendo”, concluye Diego, orgulloso desde el primer día de su pequeño Jonás. Su felicidad es la nuestra. Miren.



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