Luego del parate impuesto por la pandemia, la banda se reencontrará con su público esta tarde de domingo en Robert Nesta. Las ganas de volver, el nuevo disco y más de dos décadas de punkrock autogestivo: “Estamos viejos, pero seguimos sintiendo la misma pasión por la música que cuando empezamos”.
Viejo es el viento y todavía sopla dijo alguna vez el boxeador Roberto “Mano de Piedra” Durán para explicar qué lo mantenía arriba del ring. El regreso de Volstead es la prueba de que ni los años ni la pandemia han agotado las ganas de seguir tocando para una de las bandas más emblemáticas de la historia del punk tucumano. La cita será esta tarde a las 19 en Robert Nesta (San Martín 1129) con feria de fanzines y la misma mística de los festipunks de los noventa, pero con todos los protocolos que los tiempos actuales exigen. “La gente se va a encontrar con un show como los que siempre organiza la banda: buena puesta en escena, buen sonido, mucha camaradería, buena onda… va a ser una linda oportunidad para reencontrarnos todos con el punkrock como excusa. Estamos haciendo todo para que la gente vaya y se divierta”, adelanta Micky, el cantante.
Como les sucedió a muchos otros artistas, a los Volstead el 2020 los alejó de los escenarios. La banda tenía programado un recital en marzo del año pasado en Robert Nesta que el Coronavirus obligó a cancelar y que no pudieron reprogramar nunca. Sin embargo, aprovecharon ese tiempo de reclusión para trabajar en su próximo material discográfico: “En la pandemia se respetó bastante el tema de no juntarse. De hecho, estuvimos varios meses sin vernos. Cada uno ensayaba por su lado, pero, cuando empezaron a funcionar de vuelta las salas de ensayos, decidimos meterle directamente con el disco. Si sacamos algo bueno de la pandemia es que nos motivó a plasmar ese proyecto que teníamos y hacerlo realidad”.
“Esencia” es el nombre elegido para el nuevo disco, el cuarto de la banda, que en estos momentos está siendo mezclado por Ramiro Rodríguez y que, según calculan, verá la luz en aproximadamente un mes. El nombre del álbum refleja una impronta musical que los Volstead mantienen; una esencia que, valga la redundancia, es esencialmente punk. “Las canciones como que suenan solas. Estamos haciendo canciones que son bastante simples, pero que dicen bastante. Es simple, pero suena fuerte. Eso es algo que nos costaba mucho conseguirlo. No hace falta hacer un tema con mucho punteo para que llegue al público. Creo que tiene que ver con lo que tenés adentro: llega, es directo. Así como el punk, es simple y directo”, comenta Micky.
“Estamos viejos, pero seguimos sintiendo la misma pasión por la música que cuando empezamos. Es impresionante porque las ganas son las mismas de siempre, es como que nunca ha pasado el tiempo, seguimos laburando con las mismas ganas que en el primer recital”, define el cantante ese impulso de la banda que en noviembre cumplirá 24 años de punk. Y si en Volstead las ganas no han cambiado después de tanto tiempo, tampoco lo han hecho las formas; una manera de hacer las cosas que se define por la autogestión. Para la banda volver a tocar no es sólo volver a subirse a un escenario, sino volver a planificar un encuentro con su gente; una especie de ritual comunitario y musical: “El día del recital te levantás y ya estás pensando que tenés que ir a probar sonido, es como la primera vez, lo tomamos así siempre. Lo que nos mueve es la autogestión, si no nos metiéramos en la organización. Si subiéramos a tocar nada más, pierde la gracia. Uno le siente otro gustito cuando está ahí arriba, tiene otro sabor hacerlo uno mismo”.
El contexto de la pandemia ha obligado a los músicos a adaptar sus shows para cumplir con los protocolos sanitarios y el punk no será la excepción a esta regla. En este caso, se pusieron a la venta sólo 80 entradas para evitar la aglomeración de personas dentro del local. “Es preferible que entren menos personas y que todos se sientan cuidados, que cada uno tenga la responsabilidad de cuidarlo al otro también. Queremos que la gente se cuide mucho y que estén bien y no tener que lamentar nada después, nos hemos organizando bastante para que no falte nada”, explica el cantante. Las ochenta entradas están a la venta a un precio de $300 y el recital ya ha generado expectativa en los seguidores de la banda que vendrán incluso de provincia vecinas como Jujuy y Santiago del Estero.
“Decidimos hacer muchísimos temas. Vamos a hacer un show largo con temas de todos los discos. Vamos a hacer canciones que hace mucho no hacemos y un adelanto del último disco. Queremos que el recital sea un reencuentro con muchos amigos que siempre nos acompañan, por eso invitamos a la gente de la feria de fanzines para que ellos también pueda mostrar lo suyo y compartir con ellos una tarde como las de antes, como se hacía antes en la Plaza Urquiza”, cuenta Micky anticipándose al show que reunirá muchos de los clásicos de la banda con parte de la nueva producción, todo con la mismas ganas y esa esencia punk que se mantiene imperecedera.