"Messi que es el mejor del mundo no juega, y estos caballos se juntan a jugar a la pelota", relata Mario, el vecino que los filmó. En el video, las hinchas se le burlan, pero después creció la tensión y llegaron las represalias. VIDEO
Santa Ana, Tucumán.
Mario Frías es un vecino preocupado por todo lo que sucede en la Comuna 6 de Santa Ana: vive a 60 metros de la cancha rodeada de cañaverales donde los cracks del balompié local despuntan el amor por la pelota, pero el problema es que lo hacen en plena cuarentena.
"Mire usted la cuarentena, jugando al fútbol", relata Mario, mientras filma a los changos y las amigas o parejas de los jugadores se burlan de la denuncia y cubren sus caras con las capuchas del buzo de algodón.
"Ustedes se ríen, ¿se creen que es lindo esto? ¿Qué opinan ustedes? Cuarentena y jugando a la pelota. Se mueren los médicos y estos que son caballos jugando a la pelota. Messi que es el mejor del mundo no juega y estos sí", indica, indignado.
Cuando terminó el video, Mario volvió a su casa. Seguía mirando a los jugadores a través de la ventana de su comedor hasta que sintió los primeros impactos: "Me agarraron a pedreadas la casa. '¡Te voy a hacer cagar!', me grita. Pero no le di bolilla", relata.
"El problema fue cuando volvió y me dijo: 'Hijo de puta'. Me caliento por eso. Y lo saco corriendo hasta la esquina. En ese momento, ya estaba la Policía en mi casa y vinieron con machetes. A los gritos le digo a la Policía: '¡Dejámelos a mí!' Agarré la honda y a hondazos en la frente los empecé a sacar", agrega Mario, ya más calmado, peor indignado por cosas que ha visto.
"Uno de los changos que ha venido estaba preso, de esos que no sé si venden droga o en la cancha, pero los veo detrás del arco. El miedo que tengo es que quieran venderle drogas a mis hijos, a mis nietos. Fui a la Policía a hacer la denuncia y me dijeron que yo soy el que molesto. Ellos andan en la calle y dicen que yo soy el que molesto", se queja Mario.
"Yo no puedo creer lo que he vivido. Ha venido toda la gente, todos los familiares a querer pegarme, delante de la Policía. Me apedrean la casa, me dicen hijo de puta, los he corrido hasta la esquina, han vuelto con dos machetes y soy yo el que molesto. Espero que todo se solucione pronto y que se respete la cuarentena, no podemos arriesgarnos así".
Así luce la plaza durante la semana: los vecinos denuncian que no se cumple la cuarentena.