Tuerquita, el payaso peronista, sigue haciendo de las suyas en Buenos Aires. Después de haber viajado
para festejar el triunfo del Frente de Todos en las elecciones presidenciales del 27 de octubre, y de haber mantenido
una fuerte pelea con el "Mago sin dientes", el ilusionasta vinculado al macrismo, ahora volvió a viajar a Capital para instalarse en la puerta de Casa Rosada.
"Junté peso por peso con mucho esfuerzo, y me vine para darle mi apoyo a
Alberto Fernández y a
Cristina en su primer mes de gestión al frente del país. Sé que vamos a salir adelante con ellos y que necesitan del apoyo de la gente, por eso estoy acá", relató en diálogo con
eltucumano.com
Sabe que será una tarea difícil, pero no duda y banca el proyecto, como dice la canción de la militancia. "Hay gente muy maligna que trate de complicarles las cosas, pero somos más los que apoyamos y queremos que todo les salga bien. Hace falta fuerza para seguir por el buen camino", resume.
Y en ese sentido, agrega que esto no es lo único que hace por el país. "Cuando estoy en Tucumán recorro los comedores y los barrios, intentando regalare sonrisas a los chicos, organizando bingos con los vecinos, siempre colaborando desde mi lugar para que todos estemos un poquito mejor".
También hace mención a la disputa que lo enfretó con el "Mago sin dientes", en un intercambio de acusaciones que terminó de la peor manera. "Volví a hablar con él pero al final lo terminé bloqueando de whatsapp. No es una buena persona. En estos momentos en que la gente lo que más necesita es reirse y divertirse, él se hace a la orilla y desaparece, como el mago que es", dispara.