Organizado por un joven de 17 años y con el respaldo del municipio capitalino, el Complejo Ledesma fue sede de una intensa jornada deportiva de lucha de brazos que reunió a competidores de ocho provincias, destacando el compañerismo y el crecimiento de la disciplina.
El Complejo Deportivo Municipal Teniente Ledesma, ubicado en la calle 25 de Mayo 971 de San Miguel de Tucumán, albergó una destacada jornada del Torneo “Garra de Halcón”, una competencia de lucha de brazos —conocida popularmente como pulseadas— que reunió a más de 90 deportistas de diversos puntos de la Argentina. La actividad, desarrollada con entrada libre y gratuita, fue impulsada por la escuela local Garra de Halcón y contó con el acompañamiento institucional de la Dirección de Deportes y Recreación de la Municipalidad capitalina, organismo que facilitó las instalaciones del predio. Además de la representación de múltiples localidades tucumanas, el certamen tuvo un marcado carácter federal al convocar a luchadores procedentes de Jujuy, Santiago del Estero, Mendoza, San Luis, Buenos Aires, Córdoba y Formosa.
Durante el encuentro, la contienda no solo ofreció un alto nivel competitivo, sino que promovió un clima de camaradería e integración entre atletas, entrenadores y familias que acompañaron cada enfrentamiento. El director de Deportes y Recreación municipal, Pablo Sosa, resaltó el impacto de disponer de infraestructura pública para dar espacio a deportes emergentes:
“Estamos muy contentos de que el Complejo Ledesma y la Dirección de Deportes del Municipio de San Miguel de Tucumán les abran las puertas y pongan a disposición las instalaciones para este torneo de lucha de brazos. Es una actividad deportiva que cada vez convoca más a jóvenes y no tan jóvenes de todo el país”.
En ese marco, el funcionario hizo hincapié en el ambiente de cuidado mutuo y unidad que caracteriza a los atletas de esta disciplina:
“Lo que uno puede ver es realmente un sentimiento de familia entre ellos. Se cuidan mucho y le ponen toda la garra a este hermoso deporte”.
Asimismo, Sosa reafirmó la premisa de la gestión municipal orientada a incentivar el deporte en la juventud:
“Queremos que la juventud se sienta partícipe en los complejos de la Dirección de Deportes, que puedan hacer todas las actividades deportivas que quieran. Estamos muy contentos por la participación, por las ganas que han puesto los chicos y porque ver jóvenes haciendo deporte para nosotros es un logro”.
Finalmente, el director de Deportes felicitó a los organizadores y enfatizó el espíritu de compañerismo observado durante las luchas:
“Vemos cómo se llevan de bien entre ellos, cómo se sienten hermanos y compañeros, cómo se ayudan y se van enseñando diferentes técnicas. La verdad es que es una gran familia que nuclea a todos los participantes de lucha de brazos”.
Uno de los aspectos más sobresalientes de la jornada fue la conducción organizativa a cargo de Alejandro Fernández, un joven de 17 años que estuvo al frente del certamen junto a un equipo de colaboradores, motivado por su entusiasmo deportivo y el deseo de crear un espacio de competencia interprovincial. Respecto a la estructura técnica, Fernández detalló cómo se dividieron las categorías según peso, experiencia y uso de ambos brazos:
“Hay categorías de cinco en cinco kilos porque se divide en tres subcategorías, que serían novicio, amateur y profesional. También está la categoría junior, que va de diez en diez kilos”.
El certamen abarcó cinco categorías generales (Junior, Novicio, Amateur, Profesional y Femenina). Sobre la premiación, el joven organizador precisó:
“Los premios son medallas y el premio absoluto es un guantelete para el que sale campeón de la categoría campeón de campeones”.
Fernández valoró especialmente el acompañamiento del gobierno local para concretar la cita deportiva:
“Pablo Sosa nos ayudó en una buena parte de la gestión y le quería agradecer por ayudarnos a poder hacer este sueño realidad”.
A modo de balance personal, concluyó emocionado:
“Para mí es un sueño haber hecho realidad este torneo, lleno de gente que veo que está disfrutando de lo que yo disfruto día a día”.
Entre las actuaciones destacadas figuró la de Leandro González, de 16 años, integrante del equipo Garra de Halcón, quien con apenas dos meses de entrenamiento logró subir al podio en dos divisiones. El tucumano combina su gimnasio habitual con los entrenamientos sabatinos de la escuela, reforzando de forma especial la musculatura de los antebrazos. Al repasar sus combates contra luchadores de mayor recorrido, expresó:
“Me vengo preparando desde hace solo dos meses. Es poco, pero todas las luchas han estado difíciles. Ninguna ha sido fácil de ganar”.
González obtuvo el segundo puesto en novicios de menos de 75 kilos y se consagró campeón en la categoría de menos de 80 kilos. Tras lograr el título, reconoció:
“Yo sí quería ganar, pero no tenía tanta fe porque tengo dos meses de entrenamiento y hay algunos que vienen con más meses”.
Por su parte, la proyección nacional del certamen se evidenció en competidores como Alexis Giménez, un cordobés de 24 años que viajó desde la capital de su provincia para medirse en el torneo y conocer por primera vez Tucumán:
“Hace poco empecé y vine de paso también para conocer Tucumán, porque nunca había venido. Es la primera vez y me gustó”.
Giménez, quien se quedó con el tercer puesto con brazo izquierdo en menos de 75 kilos y compitió además en menos de 80 kilos, contó que se inició en el ambiente en agosto de este año tras ser invitado a un torneo:
“El primer torneo fue en agosto. Fui más para conocer la experiencia porque me habían invitado. Me gustó la competitividad y las ganas que le pone la gente”.
Finalmente, el atleta cordobés remarcó la importancia de multiplicar este tipo de eventos a lo largo del país:
“Me gusta que se hagan estos torneos porque así se hace más conocido el deporte para toda la gente que tiene ganas de participar”.