Nati Salcedo, la mamá del pequeño crack, detalla el apasionado camino de su hijo, el anhelo de vivir en Buenos Aires para entrenar en el club de sus amores y la apelación a la solidaridad de la gente para poder costear el viaje.
Foto gentileza Natalia Salcedo.-
Beltrán Geria tiene apenas 8 años, vive en el barrio Celestino Gelsi en la ciudad de Concepción y lleva con él una ilusión gigante: jugar en las divisiones formativas de Boca Juniors. Su pasión por la pelota no es una novedad. Su madre, Natalia Salcedo, relata en diálogo con eltucumano.com cómo fueron los comienzos de esta pasión: "Comenzó la escuelita de fútbol desde los 4 años con el profe Juan Pablo Robles y estuvo dos años ahí. Cuando tenía 6 años, comenzó a tomárselo muy en serio y sintió la necesidad de jugar en una cancha más grande".
Posteriormente, continuó su formación en la escuela "La Academia", bajo la conducción del profesor Carlín Vera. El talento del pequeño concepcionense llamó la atención de un veedor de Atlético de Tucumán. Beltrán fue seleccionado y comenzó una rutina sumamente exigente: entrenaba cinco días a la semana y jugaba los fines de semana, desempeñándose como lateral derecho (en la posición de 4). Sin embargo, el enorme esfuerzo logístico se volvió insostenible para su familia: "Este año no pudo seguir entrenando en Atlético porque era muy complicado para nosotros tener que llevarlo a San Miguel de Tucumán a los entrenamientos", cuenta.
Pero el destino le tenía deparada una oportunidad aún más grande. En julio, la familia se enteró de que veedores oficiales de Boca Juniors llegarían al club Azucarera. Sabiendo que el gran amor de su hijo es el club xeneize, no dudaron en presentarlo. Como relata Nati, el pequeño "es amante del fútbol, todo el tiempo está hablando de fútbol". Durante las pruebas, el desempeño de Beltrán deslumbró a los mismos captadores que en su momento descubrieron a Álvaro Montoro.
La respuesta no tardó en llegar. A las dos semanas, recibieron la noticia de que el niño estaba invitado a una prueba de tres días en el mítico predio que el club tiene en Ezeiza. Para costear los gastos, la familia recurrió al apoyo de su comunidad, organizando rifas para poder viajar en auto. La experiencia en Buenos Aires fue inolvidable para Beltrán, quien pudo entrenar donde lo hacen los jugadores de Primera División. Tras esta primera evaluación, Boca confirmó que el niño formará parte de su base de datos para realizarle un seguimiento continuo.
Ahora, la ilusión se renueva. Boca Juniors ha vuelto a citar a Beltrán para una segunda tanda de entrenamientos en el predio de Ezeiza, programada para los días 23, 24 y 25 de septiembre. Los coordinadores de la institución le sugirieron a la familia enfocar la preparación del nene en aspectos clave como la competencia, los duelos y la técnica de pases, recepción y controles a alta intensidad, con el fin de acompañarlo en su máximo desarrollo futbolístico.
Frente a este nuevo desafío, Beltrán se entrena con mucha disciplina en "La Academia" y complementa su preparación física asistiendo a un gimnasio dos veces por semana. La determinación del nene asombra a todos. Nati destaca que "él se lo toma muy en serio, si vos le preguntás él va a ser futbolista profesional". Su vocación se refleja incluso en el aula, donde en sus actividades escolares escribe que de grande será jugador y pasa sus horas dibujando pelotas y botines.
El gran anhelo de Beltrán es instalarse definitivamente en Buenos Aires para poder entrenar y vestir la camiseta de Boca Juniors todos los días. Sin embargo, para que este niño pueda seguir construyendo su camino hacia el profesionalismo, su familia necesita nuevamente del apoyo de todos. Con el fin de cubrir los costos de traslado y estadía en Buenos Aires para septiembre, están organizando una nueva rifa y apelan de corazón a la solidaridad de la gente de Concepción y de todos aquellos que deseen colaborar para que Beltrán pueda vivir esta valiosa experiencia y mantener encendido su gran sueño.